El delegado territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, José María Martín, ha presidido la reunión del patronato de la Fundación Almeriense de Tutela, que ha analizado la actividad llevada a cabo por la entidad durante el último ejercicio, así como su plan de actuación de cara a 2017.

José María Martín, presidente del Patronato de la Fundación ha recordado que “esta entidad tutelar lleva a cabo una gran labor social, ejerciendo la tutela y la defensa de los derechos de más de un centenar de personas adultas que no disponen de una red familiar y que necesitan diferentes niveles de apoyo”.

Dentro del balance de actividades de 2016,  destaca el refuerzo de la colaboración con la Universidad de Almería, que en los últimos años ha permitido la puesta en marcha del ,Máster en Intervención Profesional con Personas con Discapacidad, dirigido a graduados en Derecho, Trabajo Social,  Psicología, Educación Social, Magisterio, Enfermería, Fisioterapia, Economía, Relaciones Laborales y Gestión y Administración Pública; así como el curso de Experto Universitario en Protección y Tutela.

En 2017 se continuará la senda de colaboración con la UAL, para reforzar la formación de los profesionales de la provincia en materia de atención a personas tuteladas y personas con discapacidad.

La Fundación Almeriense de Tutela es una entidad con personalidad jurídica propia y sin ánimo de lucro cuyo objetivo básico es la protección y defensa de las personas adultas presumiblemente incapaces o incapacitadas total o parcialmente por resolución judicial y que se encuentren en abandono por falta de familiares que cuiden de ellos. La Fundación trabaja para la mejora de la cobertura de las necesidades personales y sociales básicas de los ciudadanos que tiene a su cargo, así como para la promoción de su bienestar social, desarrollo e integración y la protección de sus derechos.

Esta fundación, que fue promovida en su día desde la antigua Delegación Provincial de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía en Almería y formalmente creada en el año 2007, surgió para dar respuesta a la previsión contenida en la Ley 1/1999 de atención a las personas con discapacidad en Andalucía en relación a la creación de entidades tutelares de ámbito territorial para la atención de las personas presumiblemente incapaces o incapacitadas total o parcialmente.

Además de la propia Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, a través de su Delegación Territorial en Almería, son fundadores de la misma: la Diputación Provincial de Almería, la Asociación Almeriense de Atención a la Dependencia, la Residencia San Rafael, la empresa Servicios Geriátricos de Almería (GERIAL), la Federación Almeriense de Asociaciones de Personas con Discapacidad (FAAM), la Asociación Almeriense para el Síndrome de Down (ASALSIDO) y la Fundación Almeriense de personas con Discapacidad.

La Fundación Almeriense de Tutela, cuyo ámbito de actuación es la provincia de Almería, ampara a 120  personas a través del ejercicio de diferentes figuras de protección como por ejemplo la tutela, la curatela, la administración judicial de bienes y la defensa judicial. En la actualidad la Fundación ejerce 95 tutelas, 11 curatelas, una administración judicial; y gestiona 13 expedientes, actualmente en proceso de tramitación.

La protección y atención de las necesidades de los más vulnerables

La Fundación Almeriense de Tutela cubre un hueco social muy importante, para garantizar un soporte adecuado para aquellas personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad, al tener limitadas sus capacidades de autonomía.

Lleva a cabo una importante labor social hacia las personas acogidas bajo su paraguas de protección. De este modo, la atención que se dispensa a sus tutelados es totalmente personalizada y ‘a medida’, en función de cada situación presentada. En general, lo deseable es que las personas tengan el mayor nivel de autonomía posible para conducir su propio proyecto de vida, y que esta autonomía sea respetada también en función del alcance de la medida tutelar en cada caso.

En este sentido, el trabajo que se realiza se orienta a reforzar todos los aspectos positivos que rodean las condiciones personales y sociales de cada persona, para favorecer su recuperación y/o mejora de sus condiciones de vida.