Un millón de euros que pagan los vecinos de Albox a través de los recibos de agua.

La Junta de Andalucía anuncia que la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible ha suscrito un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Antas para la financiación, construcción y puesta en funcionamiento de una nueva estación depuradora de aguas residuales (EDAR) en el municipio del Levante. La infraestructura atenderá a una población de 6.109 personas que venían reclamándola desde hace casi siete años.

Los vecinos de Antas están de enhorabuena. En Albox, sus vecinos continúan devolviendo en sus recibos de agua, lo que desde la oposición vienen denunciando como un préstamo encubierto al gobierno del socialista Rogelio Mena, una ETAP (Estación de Tratamiento de Agua Potable) que vino a inaugurar Susana Díaz, aunque la administración autonómica no puso ni un solo euro.

La discriminación es aun mayor, si se tiene en cuenta que también desde la Junta de Andalucía se sufragaron las ETAP de municipios como Fines u Olula del Río.

La pregunta obligada es por qué en Albox con el doble o el triple de habitantes, no se construyó una potabilizadora cuyos gastos los asumiera la Junta -como lo ha hecho en todos los casos mencionados- y tuvo que ser el pueblo a través de la empresa privada que gestiona el agua en el municipio, quien pagara las obras. Durante las próximas décadas, los vecinos seguirán pagando esa ETAP a través de los recibos más caros de la provincia.

Ahora, coincidiendo con el Día Mundial del Agua, la consejera, Carmen Crespo, ha firmado el acuerdo junto a la alcaldesa de Antas, Isabel Belmonte, en la sede de la Delegación del Gobierno de Almería. “La gestión del agua es una prioridad para el nuevo Gobierno andaluz al ser un elemento vital tanto para beber como para vivir. Del agua depende el futuro del campo y de miles de empleos”, ha explicado la titular del ramo, dando especial relevancia a la obligación de agilizar las obras hídricas.

El proyecto consiste en la ejecución de las obras para agrupar los vertidos de las aguas residuales del núcleo urbano de Antas y el polígono industrial Aljoroque y mediante una impulsión y un colector general por gravedad conducirlas hasta la EDAR donde serán tratadas, que también se ejecutará. La anterior, además de obsoleta y con capacidad insuficiente, se destruyó por la avenida del río Antas en septiembre de 2012. 

La Agencia de Medio Ambiente y Agua (Amaya), dependiente de la Consejería, ya ha adjudicado la obra y se está redactando el proyecto definitivo que generará 77 puestos de trabajo. La alcaldesa de Antas, Isabel Belmonte, ha agradecido a la consejera Carmen Crespo y al propio presidente de la Junta de Andalucía la celeridad en la tramitación porque “por fin estamos viendo la luz al final de un túnel de seis años y medio por culpa de una riada catastrófica” para el municipio.