El Juzgado de lo Penal 4 de Almería ha absuelto al exalcalde de Albox Francisco Granero (PP), quien se enfrentaba a penas de hasta diez años de inhabilitación especial para empleo o cargo público por haber otorgado permisos para la conexión de agua y luz a viviendas construidas en la barriada entre 2004 y 2005, en suelo no urbanizable, 11 viviendas unifamiliares que fueron vendidas a ciudadanos británicos.

La magistrada Marta Inés Sierra considera que Granero, a quien se atribuía la comisión de un delito de prevaricación y otro delito de omisión del deber de perseguir delitos, conocía que las edificaciones “no se ajustaban” a la legalidad urbanística pero que autorizó el suministro de luz y agua “por motivos humanitarios” a fin de “evitar los perjuicios a los compradores que habían ocupado las viviendas”.

Según ha podido saber La Comarca, se trata de permisos otorgados a familias británicas, septagenarias, que habían vendido todo en su país para invertir en su casa. Lo avanzado de su edad y sus problemas de salud, debidamente justificados en certificaciones expedidas por la sanidad inglesa y española, fueron aportados también a la justicia para que el otorgamiento de permisos para acceder a la luz y al agua, quedaran debidamente acreditados.

En su sentencia remarca, asimismo, que el exregidor había delegado sus competencias en materia de Urbanismo, Obras e Infraestructuras en un concejal, ya fallecido e inicialmente acusado por fiscal y acusación particular, y que, “tan pronto tuvo conocimiento de que las obras se venía ejecutando, se dispuso la inmediata paralización de las mismas”.