La mañana de este viernes, el PP de Albox ingresó un escrito en el Ayuntamiento exigiendo que no se viole la ley. Se refieren al “apaño” que quiere hacer el edil con el cambio de mercado, lo que desató esta crisis en el gobierno municipal.

Si uno lee bien el escrito (algo que deberían hacer los funcionarios y el propio Torrecillas) no solo se aprecia la advertencia evidente de que llevarán a quienes participen del delito ante la justicia (y saben que los Populares lo harán) sino que hasta aquí hemos llegado.

El cambio de mercado solo es un buen ejemplo de cómo funciona una administración; se necesita un informe de la comisión competente y pasarlo por los órganos plenarios para determinar su viabilidad (el cambio) o no.

Lo mismo se necesita para una mesa de negociación que encargue un trabajo que supere los 18.000 euros, realizar pagos no previstos o aprobar nada más y nada menos que los presupuestos municipales (algo que debería hacerse dentro de tres meses). Es decir que el sentido plenario, el concepto deliberativo del concejo municipal, entraña la representación y aportación de las mayorías y minorías.

Ahora mismo eso no existe en Albox y el alcalde, empeñado en dar sensación de normalidad, debería asumir su situación y asumir que su tiempo ha acabado. Volviendo al ejemplo del cambio de mercado; violar la ley tiene consecuencias. En este caso para políticos y funcionarios y también para los vecinos que van a ver paralizado su Ayuntamiento.

 

Dos salidas posibles para desenredar la situación

Así las cosas, solo se vislumbran dos salidas; posibilidades que ya se están barajando inclusive en el seno del PSOE.

La primera y menos dañina para el socialismo local (quien aupó a Torrecillas a la alcaldía), es que el todavía alcalde dimita y se realice una nueva elección en el Pleno municipal donde se de el apoyo al Partido Popular, único bloque que puede dar estabilidad al gobierno.

La segunda, y de absoluta responsabilidad política, es que el PSOE haga dimitir a uno de sus concejales (de los siete No Adscritos que tiene) y asuma el acta la concejal que sigue en la lista. Esa persona (ahora mismo una mujer) junto a Ángel Pardo serían los dos concejales puros que tendría el PSOE. Ellos 2 + 7 concejales del PP, podrían impulsar una moción de censura, apoyar al candidato Popular y marcharse a la oposición.

No hay más cuentas para echar. Solo estas dos posibilidades y a estas alturas los vecinos esperan (como le reclamaron al PSOE en el encuentro en el mercado) que PSOE y PP dialoguen por el bien de todos los albojenses.

Volviendo al principio, paralizar el “apaño” del mercado de los martes es lo que la legalidad indica. Solo por convicción democrática, el PSOE debería sumarse a la propuesta del PP.