Para el fiscal el proceso de violencia va en aumento entre los años 2014 y 2018

La vista oral contra M.P., el presunto maltratador que se enfrenta a 16 años de prisión por someter a su pareja a un “clima de terror” con constantes agresiones y provocar su muerte en Albox al dejar que se desangrara durante más de 6 horas al golpearse en la cabeza tras recibir un puñetazo en el ojo, ha concluido el viernes por la mañana.

“Nunca he tenido ningún problema con la Guardia Civil, con la Policía ni en la calle. Nunca hice nada malo a nadie. Y sobre todo a Mari Carmen. Las veces que se ha caído si ha tenido alguna herida por algún golpe fue porque ella misma se caía en la calle o en la casa”, ha manifestado acogiéndose a su derecho a la última palabra ante el jurado popular que lo enjuicia desde el pasado lunes.

El hombre ha insistido en que la víctima se cayó y golpeó accidentalmente un día antes de su muerte y que incluso en dicha jornada pudo hablar por teléfono con su madre. “Podía haber llamado a la Guardia Civil, ella misma podía llamar, hablar y auto ayudarse. Su madre le decía que llamara al médico y ella decía que no, que era su vida y sabía lo que tenía que hacer”, ha añadido.

Por su parte, Fiscalía, acusación particular y el letrado de la Junta de Andalucía han elevado a definitivas sus conclusiones, así como la defensa de M.P., cuyo letrado ha modificado únicamente su escrito para que el jurado tenga en cuenta un posible delito de homicidio imprudente en el caso de encontrarlo culpable.

Tras dar lectura a parte del acta del levantamiento del cadáver de la mujer a petición del letrado de M.P., ya que se señala que el hombre presenta aparentes síntomas de “abstinencia por consumo de alcohol” y de la transcripción de las llamadas que realizó al 112 el 30 de marzo del año pasado, las partes personadas han presentado sus informes finales.

Así, el fiscal ha mantenido que a lo largo de estos días ha “quedado muy claro” que la agresión y muerte de la víctima “no fue un hecho aislado, puntual, sino un proceso que dura entre el año 2014 y el 2018, que va creciendo y deteriorándose en el tiempo, un proceso de violencia”.

Ha reiterado que la víctima venía “siendo sometida a un maltrato habitual y repetido en el tiempo, que desgraciadamente tiene un episodio final el 30 de marzo”, asegurando que en casos anteriores siempre “perdonaba, disculpaba y protegía al agresor”.

Ha insistido en que las lesiones que presentaba la fallecida fueron provocadas el 30 de marzo. “No pudo ser el 29, el 28 o el año anterior. Es indiscutible y está datado por el forense, la mujer recibió golpes 6-8 horas antes de que fallezca”.

Ha subrayado la escasa talla (1,50 metros) y peso (37 kilos) de una persona que sufría “problemas de desnutrición” y a la que los vecinos veían con “dificultades para andar”, recibiendo “varios golpes de una persona mucho más corpulenta, 11 años más joven”.

“Uno de ellos impacta en el ojo izquierdo y causa que ésta caiga hacia atrás y se dé un golpe con un mueble o superficie dura del baño”, ha destacado el fiscal, quien ha recalcado a su vez que con “pronta asistencia podría haberse salvado” y que éste la “golpeó para intentar matarla sin intención de ayudarla”.

Ha recordado que en el cuerpo de la víctima no fueron encontrados restos de alcohol, lo que contradice el relato del acusado, quien manifestó que ésta estuvo bebiendo todo el día desde el mismo momento en el que se levantó a las 05:00 horas.

El lunes a las 09:30 horas el magistrado Luis Durbán, que ha presidido la vista, entregará al jurado popular el objeto de veredicto con el que deberán declarar culpable o no a M.P.