La dirección nacional de Ciudadanos Libres Unidos, desde agosto del año 2016, viene sosteniendo que el alcalde de Albox, Francisco Torrecillas, no pertenece a esa formación.

Torrecillas nunca se afilió, pero se presentó bajo el paraguas de esta formación, una escisión de Ciudadanos. La situación cambió, cuando el ex presidente de Alianza Popular en Albox, vio que podía hacerse con la alcaldía y no contó para nada con el partido que le dio cobertura electoral. “No quiso afiliarse, ni siquiera pagar la cuota de 5 euros que se paga por afiliado”, aseguran desde la dirección nacional de CIlUS. Esa conducta llevó a la formación a desvincularse de Francisco Torrecillas y así se lo ha hecho saber a él y al Ayuntamiento en varias oportunidades.

Una de las cartas le fue enviada a Torrecillas personalmente el día 11 de julio. Al Ayuntamiento, la carta certificada fue enviada el 11 de agosto de 2016 y recibida dos días después por un trabajador del ayuntamiento, según los resguardos de Correos en poder judicial.

Justamente es esta carta, que no aparece en el registro del Ayuntamiento, pero si fue recibida por un trabajador, por la que este jueves ha declarado en los juzgados de Huércal Overa.

Según ha podido saber La Comarca, el trabajador ante las preguntas del juez, ha respondido que Francisco Torrecillas, tras asumir como alcalde el 3 de agosto, dio la orden de que toda la correspondencia que llegara al Ayuntamiento se la dieran a él (al alcalde).

Por ello este trabajador municipal, es imposible que supiera el contenido de la carta, a pesar que fuera quien la recibió.

El trabajador cumplió una orden; quien ordenó incumplir la ley al parecer ha sido Francisco Torrecillas, toda vez que es obligatorio que el Ayuntamiento de Albox (como todos los consistorios) cuente con un registro de entrada de toda la correspondencia que llega.

La pérdida de documentación pública, es un delito tipificado el artículo 413 del Código Penal y penado con prisión de 1 a 4 años e inhabilitación de 3 a 6 años. Al parecer, con la desaparición de esta carta, Torrecillas ha evitado poner en conocimiento del Pleno, su condición de No-Adscrito y su presunta imposibilidad de ser alcalde.