Los hechos sucedieron en 2016

El Tribunal Supremo de Justicia ha ratificado la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Almería en el procedimiento de Tribunal de Jurado contra los dos hermanos acusados de acabar con la vida del tío de ambos de un disparo en Albox en 2016 e intentar hacer lo mismo con el hijo del fallecido, tras desestimar el recurso de casación interpuesto por los dos procesados. Según expone la sentencia de Sala de lo Penal del TS, que tiene como ponente al juez Pablo Llarena, el tribunal de apelación concluye «que el relato fáctico tiene razonable apoyo en las declaraciones de las personas que intervinieron en los hechos».

Así, confirma que el mayor de los dos, Juan Andrés T. G., deberá cumplir penas de prisión que suman 29 años de cárcel por el asesinato de su tío y el intento de asesinato de su primo mientras que su hermano, considerado cómplice y no autor de ambos delitos, deberá cumplir 12 años y 11 meses de cárcel. De este modo se mantiene el veredicto del Tribunal de Jurado, que consideró a los dos hermanos culpables por unanimidad tras celebrarse el acto de juicio en la Audiencia Provincial de Almería en mayo del año pasado.

Según el jurado popular compuesto por nueve personas anónimas, ambos hermanos fueron en busca de sus familiares tras las discusiones que habían mantenido en las semanas previas e incluso en la misma mañana del 24 de febrero de 2016. De este modo, se personaron en la calle Ramón y Cajal de Albox, donde se encontraba la residencia de su tío.

Allí, según considera probado el Alto Tribunal, Juan Andrés T. G. disparó con un arma de fogueo trucada a su tío carnal, A. T. F., vecino de la localidad de 51 años de edad, que caía al suelo sin vida en la puerta de su propio domicilio. Mientras esto ocurría, Pedro T. G., de 21 años de edad, estuvo presente, actuando como cómplice de los hechos. Tras disparar a la víctima mortal, hicieron lo propio con su hijo, de 24 años de edad entonces, que no fue víctima de heridas mortales. 

En concepto de responsabilidad civil la Audiencia Provincia les condenó a indemnizar, conjunta y solidiariamente, con 120.000 euros a la viuda -su tía- y con 96.000 euros a cada uno de los dos hijos menores de edad en el momento del crimen, y con 90.000 euros a los otros dos hijos. Todos ellos, por lo tanto, primos de los condenados.