En plena crisis de gobierno del municipio de Albox, después de que siete de los ocho concejales socialistas presentaran su dimisión “irrevocable”, el alcalde Francisco Torrecillas redobla la apuesta y comienza un movimiento de tierras en un terreno ubicado en la avenida América, lo que una vez más ha concluido con la pertinente denuncia en el cuartel de la Guardia Civil.

No es la primera vez que el edil decide emprender una obra, sin que legalmente esté claro el procedimiento. Es el caso de este terreno que lleva años en los tribunales y cuya sentencia en firme favorece a los propietarios, de ahí la “sorpresa” ante el comienzo de estas obras.

Recordemos que en el mes de mayo de 2016, se llevó a cabo un Pleno municipal, en el que se abordaba entre los puntos del orden del día, proceder a la ejecución de esta sentencia. El Ayuntamiento en el expediente de expropiación, entendió que el valor de este terreno de 4.060 metros era de 150.000 euros, muy por debajo de la tasación que tienen los propietarios, motivo por el cual dicho expediente fue recurrido en el mes de mayo de este año ante el juzgado de lo contencioso administrativo de Almería.

Por eso la sorpresa de la familia, cuando este lunes se comenzaron a realizar trabajos para la creación de una zona verde, -según anuncia el alcalde a través de su gabinete de prensa-, comunicado en el que afirma también que “el Consistorio ocupó ayer los terrenos tras la finalización de un proceso de expropiación”.

Pero el proceso de expropiación aun no ha finalizado según confirma la familia propietaria a La Comarca, “estamos esperando la paralización de este proceso, una paralización que está en la vía penal”, asegura la abogada encargada de la defensa.

El alcalde, Francisco Torrecillas, acompañado por el concejal de Obras José Campoy, la secretaria del Ayuntamiento y el arquitecto municipal, supervisó ayer los primeros trabajos de limpieza que se llevaron a cabo en este solar que está llamado a convertirse en un punto de encuentro para familias y vecinos de todas las edades, dice el comunicado, mientras los partidos de la oposición han dejado entrever la posibilidad de entendimiento para llevar a cabo una moción de censura, ya que “una sola persona no puede gobernar un municipio de 12.000 habitantes”, algo en que coinciden PP y PSOE.

A estas horas, mientras la moción de censura va tomando forma para acabar con el gobierno de un concejal que en las pasadas elecciones solo consiguió 354 votos, Torrecillas intenta “vender” gestión, en lo que pueden ser sus últimos momentos al frente del consistorio en una gestión que en un año ha conseguido enfrentarse con diferentes colectivos del municipio; hasta con sus propios socios de gobierno, quienes le auparon en el poder municipal.