El alcalde de Albox, Francisco Torrecillas continúa con sus comprometidas declaraciones, esta vez, admitiendo que ha realizado obras en la rambla de Albox, sin solicitar el preceptivo permiso a la Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

Sucedió en el último Pleno, cuando el edil, respondiendo al grupo Popular acerca del hormigonado, afirmó, contestándole a al concejal del PP, Juan Pedro Pérez Quiles; “pues mire usted, primero hice un carril, después hice otro y después lo terminé”. ¿Pero no pidió autorización?, insistió Pérez Quiles. La respuesta del alcalde fue contundente: para que voy a pedir autorización, si no te la van a dar, ante las risas del concejal José Campoy y la secretaria municipal. “Cualquier día me levantaré y haré uno enfrente” aseguró el edil, dejando entrever que al margen de lo que diga la ley, su decisión es la de continuar haciendo lo que él quiera.

“Si dice Medio Ambiente que no se puede ni llevar el perro a la rambla”, ahondó Torrecillas en su justificación. “Mire usted, si Medio Ambiente quiere llevarme a la Fiscalía, pues a la Fiscalía, y si no que vengan y lo quiten ellos. Yo no lo voy a quitar, como usted comprenderá”, dijo el alcalde, en clara alusión a las consecuencias que el desacato puede conllevar.

Consultados expertos jurídicos, además de la correspondiente sanción económica, el ayuntamiento será obligado a restituir la zona a su estado original.

 

Un ayuntamiento que ha sido apercibido varias veces por obrar sin permiso en el mismo sitio

 El Ayuntamiento de Albox, ha sido advertido en varias ocasiones, por varias trabajos que éste ha realizado en sitios donde no tiene competencias.

Concretamente alrededor de la Rambla, donde Torrecillas afirma haber echado hormigón sin autorización de la administración competente –lo que sería constitutivo de delito y que el alcalde ha reconocido-, se ha instalado un muro vallado, se colocó un puente de hierro que hace unos días fue retirado a requerimiento de Medio Ambiente, y ahora se ha hormigonado. Ni el PSOE entonces, ni Torrecillas ahora, han acatado las advertencias de la administración (solo Sonia Cerdán quien desistió de la idea de plantar unos árboles después detener los hoyos hechos, los goteros puestos y el abono echado) lo que se ha traducido en diferentes sanciones y miles de euros tirados en una rambla, la misma rambla que ha sido la ruina para el pueblo de Albox y el premio gordo para algunos.