Equo Almería se adhiere al rechazo manifestado por fuerzas políticas y organizaciones sociales ante las declaraciones institucionales sobre la posibilidad de apertura de un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) en Almería o Granada, y exige la investigación de los existentes en Andalucía para determinar “si se cumplen las normas higiénicas y sanitarias”; así como el cierre de los mismos por vulnerar los derechos de los inmigrantes.

Se trata de centros que vulneran los Derechos Humanos de los retenidos en los que se “incumplen” las directivas europeas en materia de acogida y de retorno de los inmigrantes irregulares a sus países de origen; en muchos casos forzados a vivir en ellos, sin haber cometido delito alguno, únicamente por el hecho de huir de la guerra, de la persecución o la pobreza, mientras se tramita su expediente de expulsión de España o a centros de acogida por ser demandantes de asilo, víctima de trata o menores no acompañados (los CIEs ocultan una realidad, desconocida para gran parte de la ciudadanía, ser cárceles camufladas sin garantías penitenciarias para personas que, en la mayor parte de los casos, no han cometido ningún delito, informe publicado por ICADE).

Almería, provincia de emigrantes en su pasado reciente, cuyo milagro económico basado en la agricultura intensiva bajo plástico no hubiera sido posible sin la perseverancia y buen hacer almeriense, hay que sumar el aporte durante décadas de las personas migrantes como fuerza de trabajo. Éstas, tras haber sobrevivido al viaje, acaban sufriendo la marginación Estatal, la connivencia política y social impuesta por una economía depredadora sustentada por la violación sistemática de los derechos humanos, en el que las mujeres y niños migrantes se llevan la peor parte.

Manuel Pérez Sola, coportavoz de Equo, incide en las precarias condiciones laborales en las que desarrollan su actividad gran parte de la población inmigrante que trabaja en los invernaderos de nuestra provincia; con salarios por debajo de lo establecido en el convenio del campo, interminables jornadas laborales y sin las debidas precauciones de protección para evitar accidentes. A lo que hay que añadir los problemas habitacionales como consecuencia de la escasas posibilidades de acceder al alquiler de viviendas dignas, lo que les lleva a malvivir hacinados en asentamientos precarios, que carecen de las mínimas condiciones de salubridad (sin suministro de agua, de luz ni de saneamientos); tal y como vienen denunciando representantes de este colectivo, sin que hasta la fecha se hayan adoptado medidas para su solución ni por parte de los empleadores, ni por las administraciones competentes.

Emilia Cruz Oliver, coportavoz de Equo, manifiesta que “abogamos por el cierre de todos los CIEs existentes y, por tanto, nos oponemos frontalmente a la apertura de una nueva prisión ilegal en Almería. Ninguna persona es ilegal, ni es mercancía. Por ello, desde Equo reivindicamos otras políticas para las personas migrantes y refugiados, contraria a la Europa Fortaleza, una Andalucía libre de CIEs, de concertinas y devoluciones en caliente.