El pasado domingo 19 de marzo, minutos antes de las 21 horas un hombre de entre unos 55 y 60 años de edad según las investigaciones, abordó a una niña de 13 años que luego de pasar la tarde en la plaza con unas amigas, regresaba a su domicilio.

Según la madre de la menor, “las niñas suelen reunirse en la plaza, cuando el tiempo lo permite, y luego se acompañan unas a otras a sus casas. Mi hija –continúa la progenitora- nos contó que un hombre que conducía una furgoneta oscura, de uso industrial, primero le preguntó si sabía dónde estaba la plaza y luego le solicitó que le ayudara a bajar algo de la furgoneta. Cuando mi hija se acercó a la parte de atrás, para ayudarle, se dio cuenta que no había nada. Fue entonces cuando este hombre la cogió de la cintura con la intención de introducirla en la furgoneta”, dice esta madre, abogada de profesión quien relata lo contado por la menor.

“Mi hija es fibrosa, atlética y cuando logró apoyar los pies en el suelo, consiguió zafarse del agresor y echó a correr”. El incidente se produjo en pleno centro del municipio, en la calle Ermita donde está ubicado el teatro Saavedra. Según el relato de la madre, la menor corrió por diferentes calles, hasta llegar a la casa de sus abuelos. La pequeña en todo el trayecto no se cruzó con ningún vecino ni con la policía para poder pedir ayuda. “A partir de lo que sucedió, se ve más movimiento de la policía”, agrega esta abogada quien confiesa que “espero que esto sirva para que haya más seguridad y más control, en un pueblo donde nos conocemos todos”.

Según ha podido saber La Comarca, la Guardia Civil está investigando el caso. Se trataría de un hombre que se desplazaba solo en una furgoneta de color oscuro. Hablaba español a media lengua y por sus rasgos, podría tratarse de una persona de origen anglosajón o de algún país del este. Cualquier información que pueda ser aportada a la Guardia Civil, puede ayudar no solamente a esclarecer el hecho, sino también evitar que puedan volver a producirse.