El guitarrista Leo de Aurora, becado por el Ayuntamiento de Mojácar a través de la Fundación Valparaiso, ha permanecido dos semanas en Mojácar trabajando en sus nuevas composiciones.

A Leo de Aurora muchos le consideran como el heredero del gran Paco de Lucía y, sin duda, un niño prodigio del flamenco.

A los siete años ofreció su primer concierto en el ciclo de los Veranos de la Villa de Madrid y desde muy pronto comparte cartel con artistas de la talla de Carmen Linares, Estrella Morente, Manolo Sanlúcar, Paco de Lucía o Diego el Cigala.

El artista ha actuado como concertista de guitarra en teatros de todo el mundo, desde Japón a Singapur y en España en teatros como El Real, Teatro de la Zarzuela, Albéniz o Teatro Carlos III, compartiendo cartel con artistas como Paco de Lucía, Joaquín Cortés o Chano Dominguez. También ha participado en festivales como el de la Bienal de Sevilla.

Es miembro de la familia de los Maya y de los Montoya, una de las sagas familiares más prestigiosas del flamenco, su bisabuelo Ramón Montoya fue el creador principal de la guitarra flamenca de concierto.

Su estancia en Mojácar culminó con un concierto en el auditorio de la Fundación Valparaíso donde deleitó a los asistentes con sus nuevas composiciones incluidas en su último trabajo “Montoyas y Mayas en la Aurora”. En el programa incluyó una pieza llamada “Mojácar” , inspirada en un amanecer en la playa de la localidad.

Junto con Leo de Aurora, otros cuatro artistas nacionales e internacionales de la literatura y la pintura: Gabiñe Salaberria, Aurora Pérez, Alejandro Barroso y Birgitta Wikström, han compartido su estancia en Mojácar en calidad de becados.

Todos han trabajado, cada uno en su disciplina artística, en este municipio, coincidiendo y destacando todos ellos en la magia de una Mojácar que despierta la inspiración y mucho “duende”.