La Fiscalía de Menores de Almería va a solicitar que se impongan seis meses de libertad vigilada al menor de Olula del Río acusado de haber agredido a principios del pasado curso a otro menor (Alejandro) en el IES Rosa Navarro de la mencionada localidad cuando ambos se encontraban en una de las aulas, lo que provocó lesiones en el cuello al perjudicado, en una agresión que se produjo delante de otros compañeros y la profesora.

El escrito de alegaciones de la Fiscalía, según publica Europa Press, interesa que los padres del menor y la Consejería de Educación, de forma conjunta y solidaria, indemnicen al perjudicado con 3.000 euros por las lesiones ocasionadas y con 500 euros más por las secuelas.

Asimismo, solicita que durante el periodo interesado de libertad vigilada el menor reciba apoyo en el control normativo familiar, tenga seguimiento escolar y acuda a un taller que refuerce el control de impulsos y deseabilidad social.

Cabe recordar que desde el momento en el que se produjeron los hechos, la víctima, que padece de una pequeña discapacidad psíquica, dejó de acudir al centro escolar, por lo que durante casi todo el curso contó con una profesora que le dio clases en su domicilio.

No obstante, y aunque la acusación particular encuadró los hechos un caso de acoso escolar, la Fiscalía ha considerado los hechos investigados como constitutivos de un presunto delito leve de lesiones recogido en el artículo 147.2 del Código Penal.

En concreto, detalla que entre las 14,55 horas y las 15,00 horas del 21 de septiembre del pasado año, la víctima se encontraba en clase de plástica cuando “por razones indeterminadas inició una discusión con el también alumno de dicho centro” investigado, el cual llegó a “abalanzarse sobre él agarrándole fuertemente el cuello”. Con consecuencia, la víctima precisó 60 días para su curación, aunque le quedó como secuela la desestabilización de su patología previa.

Cabe recordar que el Juzgado de Menores ya impuso al menor investigado seis meses de libertad vigilada por un capítulo de amenazas posterior que tuvo lugar el pasado 29 de enero cuando, de acuerdo con la sentencia sobre la que cabía recurso, el denunciado inició una discusión con la madre de la víctima, Inmaculada Rivas, cuando esta bajó del coche con su hijo cerca de su vivienda.

Fue en el curso de esa discusión cuando el menor comenzó “de modo insistente” a decirle “se te va a caer el pelo” al tiempo que se refería a su hijo “haciendo un gesto de cortarle el cuello”, expresiones que le profirió “con el ánimo de atemorizarla”.

Alejandro mejora de a poco

En este año que ha pasado la vida de Alejandro ha sido un auténtico infierno. De hacer vida normal, con un niño sin problemas, pasaron a no poder salir a la calle debido a la intensa depresión en la que cayó el pequeño luego de distintas agresiones, que culminaron con la que se produjo en el instituto.

Alejandro tomó clases con una profesora, aprobó curso con buenas notas y este año es un profesor quien sigue dictándole clases particulares.

Actualmente y si bien los profesionales aconsejan que siga tomando clases y en tratamiento, su madre confirma que “Alejandro ha experimentado una mejoría que de a poco le permite ir recuperándola autonomía. En un momento creía que perdía a mi hijo” dice Inmaculada, hoy, mucho más optimista que hace un año