El pasado 23 de mayo publicábamos en esta misma sección, las “sospechosas” afiliaciones que se llevan a cabo en el Centro de Menores de Oria y de Purchena, en aquella oportunidad con motivo de la interna partidaria entre Susana Díaz y Pedro Sánchez.

En esa oportunidad la gente de Pedro Sánchez denunciaba que al menos habían dado de alta a unas 20 personas en el Centro de Menores de Oria, además de haber hecho votar a unos 60 jóvenes en Capital “para disimular la derrota de Susana”, afirmaban los sanchistas, conocedores de las artimañas electorales de sus compañeros de partido.

Veinte votos en Oria, te pueden dar la alcaldía, si consideramos que el PP en 2011 ganó por 13 votos.

Los militantes de Pedro Sánchez señalaban entonces a Antonio Martínez “El Ori”, actual Delegado de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía y Secretario de Organización del PSOE almeriense. También una vez más ponían en la mira al Director de los Centros, Manuel Madrid o Don Manuel como le gusta que le llamen, quien dirige estos organismos con mano de hierro y encargado según propios y extraños de tirar de los votos de los centros de menores en las distintas contiendas electorales.

“El Ori ha tenido su recompensa y ha ascendido meteóricamente en el PSOE almeriense”, comenta por lo bajo algún compañero de partido, quien admite la implicación del dirigente a la hora de mover votos y controlar Oria (donde ha realizado su carrera profesional como Educador casi exclusivamente) y ahora quiere terciar en Purchena con la complicidad de Luis Caparrós.

Trabajadores del Centro nos lo confirman, como también confirman que a cada acto de Susana Díaz “nos suben a un autobús y nos llevan de palmeros”. Eso ha sucedido en varias de las visitas de la presidenta andaluza, menos al que se llevó a cabo en Campo Hermoso, “donde fuimos en coches particulares” admite un importante cargo político de la zona.

Hablar de cargos políticos y los Centros de Menores, no es una relación sin intención, porque en ellos trabajan una gran cantidad de personas no ya afiliadas a las agrupaciones de Oria y Purchena, sino familiares directos de la casta política local. Así podemos encontrar a un buen número de ex alcaldes y familiares directos de estos, de pueblos como Olula del Río, Tíjola, Albanchez, Oria o Purchena, que prestan sus servicios para Ginso, asociación privada que gestiona los centros desde hace más de 15 años.

Hermanas, novias, esposas, secretarios generales, madres, alcaldes y ex alcaldes, concejales, portavoces y muchos afiliados, ponen de manifiesto la red clientelar que el PSOE y la empresa privada que le “mueve los votos” han sabido construir.

“Todo es legal” se defiende uno de los entrevistados. “Esto es escandaloso” admite un importante alcalde socialista de la comarca del Almanzora cuando le mostramos el listado donde reconoce a varios de los mencionados.

Enchufismo, nepotismo, y una exagerada lista de afiliados “sospechosos” cohabitan en los centros de menores, donde varios de ellos, hoy están estudiando derecho “con unas facilidades que llama la atención”, al decir de una de las personas que le ofrecieron convertirse en abogado, “pero tanta facilidad me hizo dudar de la oferta”.

Según testimonios de los propios trabajadores, una de las condiciones para acceder a un trabajo en esta zona tan deprimida del Valle del Almanzora, es afiliarse al PSOE, o al menos empadronarse en estos municipios, muy a pesar de que vivan en otras localidades; por citar un caso real, un trabajador residente en Zurgena, fue empadronado en la dirección donde se ubica el Centro de Menores de Purchena, según nos cuenta su hermano, ex trabajador del centro de Oria. Esta afirmación no es difícil de comprobar ya que además entre los trabajadores de estos centros se encuentran algunos nombres ilustres de la comarca, varios de ellos que han tenido o tienen mucha relevancia en sus municipios de procedencia.

Otra de nuestras fuentes nos asegura que les han ofrecido a los trabajadores, sacarse carreras para no perder sus trabajos, por eso de la cualificación. De este modo, como si de un supermercado de formación superior se tratara, “se ofrece el grado en derecho a todo el mundo. Lo venden como si fuera un chollo, un seguro de vida para quien no tenia estudios y como un complemento o carrera extra para los que si tenían estudios, dicen algunos trabajadores, pero a cambio de 20.000 euros”, admite otra de las fuentes.

Ninguno de los consultados niega este hecho, pero no quieren ahondar en el tema. Algunos estudian en la UNED, otros en la Universidad de Nebrija y en la tristemente célebre Universidad Juan Carlos I. “Quienes están dentro tienen miedo a hablar. Temen por sus trabajos”.

Es cierto. Desde el Ayuntamiento de Purchena nos confirman que alguna vez algún particular (entiéndase alumno que cursa Derecho y trabajador de los centros) nos pide el salón de actos del municipio para examinarse.

Tal vez esto también sea legal, pero es extraordinario. Preguntamos si ese pedido está registrado por mesa de entrada como debiera hacerse. Primero nos dicen que sí, y luego nos dicen que no. “Prestamos el salón de actos a quienes nos lo soliciten y eso es de manera verbal”, es la respuesta final.

“Cursar una materia por mes, por nueve meses, parece raro. Bastante raro” afirma uno de nuestros entrevistados, “en cualquier momento pasa de ser cocinero a abogado”, nos aseguran.