Imagen de la madre y el hermano de Ilias Tahiri, este pasado viernes a la salida del juzgado

Este pasado viernes al mediodía, Khadija, la madre del joven que falleció el 1 de julio en el Centro de Menores de Oria, después de que se le aplicara un protocolo de contención, se presentó en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Purchena, donde se produjo el Ofrecimiento de Acciones a la familia de Ilias Tahiri, es decir, la posibilidad de ejercer los derechos que tiene el perjudicado, en este caso la familia del joven, en el proceso penal.

Visiblemente afectada, la madre de Ilias abandonó la sede judicial, acompañada por el letrado Carlos Rolin Bautista, mientras Abdel Tahiri, hermano de Ilias, insiste en el esclarecimiento de la muerte de su hermano de 18 años, con una versión muy distinta de los hechos a la que ha trascendido.

Abdel asegura que el 1 de julio su hermano estaba tranquilo, que no se estaba haciendo ningún tatuaje y que inclusive por la mañana estuvo hablando con una de sus tías a quien Ilias le dijo que le echaba de menos y que tenía muchas ganas de verla. 

Abdel también revela a La Comarca Noticias, que un día antes su madre había visitado a su hermano, que éste le pidió que intentara sacarlo de allí y que Khadija dejó a Ilias 50 euros para comprar una Play, compras y ventas que se realizan dentro del centro y que es una práctica habitual. “Los niños dentro del Centro pagan por todo”, es lo que aseguran también otros padres que han ofrecido su testimonio a La Comarca Noticias.

En efecto, según los consultados, si los internos quieren ver televisión, jugar a la play o necesitan gafas, deben pagarlas. Adquieren deudas que deben ser afrontadas por sus tutores, que como pueden pagan para que sus hijos tengan un mejor pasar mientras se encuentran internos, niños a los que cada tanto se les recuerda que tienen “deudas”.

Abdel duda acerca de las causas que provocaron el fallecimiento de Ilias, el penúltimo de cinco hermanos que viven en Algeciras. “Ese día Ilias estaba tranquilo, le había visitado mi madre el día anterior, por la mañana habló con mi tía con total normalidad, por eso me extraña que se le aplicara un protocolo de contención, cuando se supone que es una medida de último recurso”.

“Durante el protocolo le echaron en una cama boca abajo, en un momento hay hasta ocho personas sobre mi hermano –mientras un coordinador contempla la escena- y allí dejó de respirar. No era necesaria aplicar tanta brutalidad para calmar (si hubiese sido necesario) a un chaval de 18 años, muy delgado, a pesar de haberlo visto hinchado producto de la medicación que allí le suministraban”, dice Abdel quien insiste en que “técnicamente pueden llamarlo como quieran, pero a mi hermano lo mataron”.

Las primeras citaciones se han fechado para el próximo 4 de noviembre, donde comparecerán miembros del equipo de seguridad del Centro. 

Una semana después, el 11 de noviembre, han sido citados a declarar otros trabajadores del Centro de Menores Tierras de Oria, gestionado por la empresa Ginso, entre los que se encuentran educadores, tutores, psicólogos y un coordinador entre otros profesionales. La práctica de las diligencias finalizará el día 18.