El Ayuntamiento de Macael continúa en la incesante labor por poner en valor su rica historia. Por todos es sabido que desde el año 2013, el consistorio está realizando una firme apuesta por el desarrollo del Turismo Industrial alrededor de la Cultura del Mármol de Macael.

Desde el año pasado (2017) un grupo de investigación dirigidos por el arqueólogo Santiago Moreno, trabajan en una zona donde miles de años atrás se asentaron los primeros habitantes del municipio.

El Yacimiento de Macael Viejo, esconde vestigios de una buena parte de esta cultura del mármol, al tratarse del asentamiento poblacional situado en el centro de la zona de explotación de las canteras, en una cronología que, según los datos obtenidos, dataría de los años cuatro o cinco mil antes de Cristo.

Una primera fase de localización y reconocimiento del terreno, que en total podría haber ocupado unas cuatro hectáreas, ha dado paso este año a una nueva avanzada.

“En esta segunda fase, se está trabajando en la zona del cementerio islámico de la alquería medieval de Macael Viejo. Una zona que no habíamos explorado el año pasado. Lo que nos hemos encontrado a muy escasa profundidad, son los restos de la misma necrópolis, sepulturas un tanto alteradas por la erosión”, comenta el arqueólogo responsable de dirigir los trabajos. Sobre el terreno pueden verse cuatro cadáveres, de los cuales, tres están enterrados según el rito musulmán, mientras que el restante abre la puerta a otras posibilidades, entre ellas, que la persona sea de fases anteriores.

Allí la antropóloga Sofía Zdral y su grupo de colaboradores, limpian una serie de esqueletos enterrados según el ritual islámico y en un estado muy aceptable de conservación, a pesar de la erosión y el paso del tiempo.

En la zona también se encuentra un aljibe de gran tamaño que recogía el agua de lluvia que venía de la zona más elevada del cerro. “Es el clásico aljibe islámico realizado con técnica de tapial con muros de mortero de cal y ripio, revestido por dentro con una capa de almagra que los musulmanes pensaban que ayudaba a mantener el agua en mejor estado, agua que abastecía a una población que ocupaba más de dos hectáreas”, afirma Moreno.

Al lado del aljibe se encuentran restos de construcciones romanas, por lo que se puede afirmar que la ubicación del aljibe no ha sido casual. Tampoco su disposición. Son cimentaciones romanas parcialmente destruidas en el momento de construir el aljibe. Está sobre tierra compactada producto del arrastre sedimentario, donde se han podido encontrar fragmentos de adornos personales como un brazalete calizo y cerámica que corresponderían al periodo neolítico.

“Esperemos que este año con esta zona que parece que tiene niveles prehistóricos bajo el cementerio medieval, podamos concretar un poquito más. De la época medieval en esta zona sabemos poco, el cementerio de Macael Viejo es el primer cementerio del que estamos obteniendo datos concretos de lo que fue la cultura en el Almanzora”.