Una vez más, y ya son tres, el alcalde de Albox ha vuelto a desobedecer el mandato de la mayoría del Pleno, después que catorce concejales contra uno (Francisco Torrecillas), decidieran que el mercado de los martes vuelva a su lugar original, después de que el pasado octubre el alcalde decidiera cambiarlo de forma unilateral, arbitraria y sin seguir él procedimiento que establece la ordenanza municipal de la venta ambulante.

Evidentemente y después de comprobar de nuevo este martes que nada había cambiado, pese a la determinación que se tomó en el Pleno del pasado 7 de junio, la actitud de Francisco Torrecillas acabará nuevamente en los juzgados ya que vulnera “deliberadamente” la ley, las ordenanzas municipales y los acuerdos plenarios.

Desde los distintos ámbitos políticos, la actitud de Torrecillas se interpreta como una “temeridad” y un “suicidio” político, ya que el regidor ha elegido hacer de su voluntad una imposición a pesar de las diferentes advertencias de los grupos en la oposición.

De hecho esta nueva valentonada del edil, coincide en el día en el que la secretaria municipal y el interventor han sido llamados a declarar ante la justicia por la pérdida de documentación en el ayuntamiento de Albox en el mes de agosto de 2016, una documentación donde CILUS, -el partido por el que se presentó Torrecillas a las elecciones municipales en 2015-, comunicaba al consistorio su desafección del concejal, ahora alcalde.

Torrecillas ha elegido actuar al margen de la ley y así lo confesó con respecto a las obras que ejecutó en la rambla de Albox, cuando en un Pleno de hace unos meses admitió no haber solicitado licencia a la Junta de Andalucía, ya que sabía que no se la iban a otorgar. Este hecho, según ha podido saber La Comarca, ya está siendo investigado por la fiscalía, como también el pago de 1750 euros que Torrecillas hizo un concejal del PSOE (Ángel Pardo), en la semana anterior a su elección como alcalde.

Hace unos días, en La Comarca, informábamos acerca de la multa de Inspección de Trabajo, algo más de 10.000 euros que el Ayuntamiento tuvo que pagar por contratar falsos autónomos, en un evidente fraude de ley, que podría ser constitutivo de un delito de prevaricación y malversación de dinero público.

También el Pleno del pasado jueves 7 de junio, se le consultó a Torrecillas y a la secretaria municipal, cómo estaba funcionando el Ayuntamiento sin la constitución de la Junta de Gobierno, un hecho calificado como “muy grave”, y que con seguridad terminará en los tribunales.

Desde los diferentes ámbitos políticos y judiciales, nadie puede entender la actitud “suicida” del alcalde, ya que desobedecer la ley y los acuerdos plenarios, la desaparición de documentación pública y funcionar sin Junta de Gobierno en un pueblo de más de 5.000 habitantes, son entre otros, delitos donde se contempla la pena de prisión, más allá de la inhabilitación.

En Albox está sobradamente comprobado que más temprano que tarde, la justicia actúa con todas sus consecuencias.