Último pleno municipal

Cada vecino de Mojácar tendrá que pagar 1.000 euros por un trozo de 750 metros de paseo marítimo con un trazado que genera conflicto

El empecinamiento de la alcaldesa del PP en ejecutar sin ayudas de otras administraciones un proyecto que arrasará gran parte de los chiringuitos del Cantal podría poner al Ayuntamiento en riesgo de bancarrota para los próximos años

Los concejales del PSOE Manuel Zamora y Rosa Bartolomé, y los de SOMOS MOJÁCAR Jessica Dee Simpson y Carlos Rodríguez, señalan que el empecinamiento de la alcaldesa del PP en realizar un nuevo tramo de 750 metros del Paseo Marítimo costeado únicamente por el Ayuntamiento, “podría significar un coste de 7 millones de euros”.

La oposición, que no está en desacuerdo con la realización del Paseo Marítimo, pero sí con el trazado que la alcaldesa impone, considera que “este trazado es un capricho de Rosa María Cano”, y que es negativo para Mojácar.

“Tanto las formas como el fondo de la alcaldesa del PP, y su grupo municipal que la apoya, son un sinsentido, pues se trata de costear sin ayudas de otras administraciones un trozo de 750 metros de paseo con un presupuesto de 3 millones de euros, a los que, con toda seguridad, habrá que añadir un sobrecoste que podría estimarse en otros 4 millones derivados de los probables resultados de las acciones judiciales anunciadas por los chiringuitos contra el Ayuntamiento, incluyendo el llamado lucro cesante”, añaden los grupos de la oposición.

“Serían en total unos 7 millones de euros, que es la inversión en los presupuestos del Ayuntamiento para cinco años. O lo que es lo mismo, cada vecino de Mojácar tendrá que poner 1.000 euros para pagar ese polémico trozo del paseo marítimo”, insisten.

Riesgo de bancarrota

En el último Pleno municipal la propia alcaldesa reconoció que espera una guerra jurídica por parte de los propietarios de los chiringuitos afectados.

Según los concejales de PSOE y SOMOS MOJÁCAR, “Rosa María Cano está poniendo en riesgo al Ayuntamiento de Mojácar, pues su obstinación nos puede llevar a la bancarrota en los próximos años”.

Para ellos, la solución pasaría por realizar un paseo marítimo consensuado entre todas las partes afectadas, “algo a lo que la alcaldesa se niega sistemáticamente”.

“Queremos un paseo que sea bonito, acorde con la estética de nuestro municipio, que proteja nuestro patrimonio, y que no arrase unos locales que tienen una singularidad incomparable, que son una de nuestras señas de identidad y un gran atractivo para atraer visitantes”, finalizan.