Se ha convertido en uno de los grandes atractivos de la Semana Santa del Valle del Almanzora. La procesión del Cristo de la Buena Muerte atrae a cientos de personas que en torno a la media noche del Jueves Santo, se agolpan a las puertas de la Iglesia de San Sebastián para ver salir a la imagen acompañada de los Legionarios.

La brigada ‘Rey Alfonso XIII’ es la invitada más esperada, es uno de los momentos más emocionantes cuando la imagen del Cristo asoma por la puerta principal de la iglesia Vieja a hombros de los cofrades, que dan el relevo a los legionarios quienes acompañados por la Banda Municipal de Música, entonan el Himno de la Legión.

El desfile es estrictamente penitencial, con túnica negra recogida con un cordón blanco y verdugo rojo y cuyos penitentes, además del escudo de la propia Cofradía, solo llevan una cruz de madera al hombro, en representación del mismo Jesús.

Detrás de la figura del Cristo crucificado, autoridades y fuerzas vivas de Olula del Río, encabezadas por el alcalde, Antonio Martínez Pascual y el párroco del municipio.

La procesión del Cristo de la Buena Muerte es una de las más convocantes en el Almanzora, ya que cada año son muchos los vecinos que acuden a ella desde distintas localidades. La medianoche de este jueves las calles de Olula estaban abarrotadas de gente para asistir a un acto que tiene a la Legión como uno de sus atractivos.

El cante de una saeta a la salida del Cristo por la puerta principal de la iglesia San Sebastián y el recuerdo para Mercedes Garre, cofrade recientemente desaparecida a la edad de 36 años, pusieron otro de los condimentos emotivos de la procesión.