Roosevelt, uno de los cabezas de cartel en esta edición del Pulpop

El Pulpop, el festival de música indie de referencia en el sur del país, cumplió sus primeros quince años con más de 7.000 asistentes entre los dos días de festival en la Plaza de Toros de Roquetas de Mar.

Un festival especial y de los más atractivos en una combinación perfecta; música, playa, un buen cartel y gratis, algo poco común en los tiempos que corren.

Por eso hay que felicitar a su organización y a la apuesta que desde el área de Juventud del municipio se continúa realizando, algo que permite mantener el formato del festival y la calidad de los artistas que pasan por el escenario.

Este año se volvieron a cumplir las expectativas y la temperatura de la plaza de toros se mantuvo elevada durante las dos jornadas. 

El viernes Cala Vento impregnaba de energía el recinto, el dúo catalán es a estas alturas uno de los grupos más reclamados en la escena indie nacional.

Antes de ellos, subieron al escenario Scoff, el grupo de Utrera cumplía con creces la difícil función de abrir el festival con un repertorio que giraba en torno al indie alternativo y un dosificado sonido  envolvente. Continuarían Doctor Lobo, brillantes triunfadores del concurso de jóvenes valores de la décimo quinta edición, gracias en parte a su magnífica puesta en escena, donde mostraron canciones de pop denso con mucha atmósfera  y firmeza. Tocaría el turno a Naponia, los murcianos presentaban “De Miedo y Fantasmas”, producido por Carlos Hernández,   mostraron con mucho brío su último trabajo colmado de pop enérgico, con mucha reverb y distorsión.

El sábado, luego de la sesión aperitivo con Los Mejillones Tigre y Harakiri Beach, comenzaría la jornada con la actuación de Pájara Rey, ganadora del concurso de bandas del año pasado.

Ya con el albero casi lleno, llegaba el turno a “Guadalupe Plata”, el grupo más singular del festival por su disposición en el escenario y por el sonido tan personal, una de las bandas más originales de la última década en nuestro país. 

Aclamados por su público, era el turno de Nixon. Los almerienses desplegaron un directo explosivo con canciones de pop bailable y estribillos pegadizos. Pasada la medianoche subirían al escenario, Rufus T Firefly, uno de los grupos que causaron gran expectación puesto que era la primera vez que actuaban en el Pulpop Festival.  La banda liderada por Víctor Cabezuelo y Julia Martín-Maestro, ofreció uno de los grandes conciertos de la segunda jornada con un sonido profundamente sofisticado generando un ambiente realmente mágico en el recinto. Como broche final Roosevelt, junto a Rufus T Firefly y Cala Vento, la propuesta más sobresaliente del festival. La banda encabezada por Marius Lauber , sencillamente ejecutó un concierto perfecto entre melodía y letras, con un sonido impecable.