Indignación es la palabra que la mayoría de los purcheneros pronunciaban en el día de ayer, luego de encontrarse con el “atentado” que alguien o algunos cometieron contra la Virgen del Carmen.

Los hechos tuvieron lugar durante la madrugada del lunes al martes y se desconoce la autoría de los hechos, y según trascendidos, el Obispado ya habría interpuesto la correspondiente denuncia.

Se trata de una imagen que durante la guerra ha estado protegida dentro de una casa y al finalizar la contienda fue exhibida primero en una especie de nicho de madera y cristal, para posteriormente ubicarla en un templete con cristales blindados, asegura una de las vecinas consultadas en el municipio.

Según testimonios, fue una vecina la que se encontró con el destrozo que se produjo, en tal vez, un intento por querer llevarse la imagen, especulan los vecinos, quienes no entienden quién ha podido ser el autor de los hechos, ya que “nunca ha pasado nada”.

La corona en el suelo pisoteada, el niño que la virgen tenía sobre su brazo y la mano de la virgen rotas al igual que el vestido, han producido la indignación general en el municipio de Purchena.

Esta imagen sirve como punto de encuentro para todos los vecinos la noche del 15 de julio, un día antes de la fiestas, donde los devotos se reúnen a rezar un rosario.