Mancomunidad, Galasa o ADR, son solo algunos de los organismos que empiezan a debilitarse y corren el riesgo de desaparecer como la Asociación de Desarrollo Rural del Almanzora (ex PRODER) que ya tiene al frente a un administrador judicial que entre otras cosas deberá hacerse cargo de pagar al menos a un trabajador que cuenta con una sentencia que le respalda.

Haces unos días el grupo del PSOE, con el alcalde de Lúcar a la cabeza José Antonio González, no logró que el partido Popular aprobará un préstamo de algo así como un millón de euros. La negación por parte de los Populares se basa en “una deuda descomunal y años de mala gestión” al frente de un organismo que sigue abierto al público pero con su ventanilla cerrada. Un juicio perdido, bajas por depresión de al menos dos trabajadores y la salida de Macael del ADR, forman parte del oscuro panorama de un ente que sigue funcionando “sin demasiado sentido, ya que no cuenta con las aportaciones de la Junta por lo que no se dispone de dinero para apoyar los emprendimientos de los empresarios rurales”.

También hace unos días pueblos como Armuña, Serón, Lúcar, Tíjola y Urrácal, dejaban de pertenecer a la empresa pública del agua Galasa “por incumplimiento del convenio que tenían firmado con Diputación”, según la versión del PP. Si se le pregunta a los representantes socialistas, éstos afirman que han sido “echados” de la empresa provincial del agua.

Entre una huida y otra, Cantoria y Lúcar abandonaban la Mancomunidad de Municipios del Almanzora, algo que viene ocurriendo desde que el PSOE perdió la mayoría en la comarca del Almanzora. Municipios como Albox, Arboleas o Purchena, ya abandonaron el ente supramunicipal.

La misma amenaza, aun no consumada, se cierne sobre el Consorcio de Residuos Sólidos Urbanos. Desde la asamblea en la que el PP retuvo la presidencia del organismo, los miembros del PSOE comenzaron a estudiar la posibilidad de llevar la basura que se genera en sus respectivos municipios, a otros vertederos.

Así las cosas, es de esperar que a algo más de un año para las próximas elecciones municipales, la comarca se siga descociendo. La pregunta será, ¿qué pasará si algunos de esos municipios, cambian de color político. Volverán a las instituciones?. Y lo más importante de todo. Si los grandes reclamos de la comarca, como son la solución al problema del agua, la finalización de la autovía del Almanzora, las políticas de reactivación del empleo en una zona deprimida después de la crisis, necesitan de la unidad de todos, qué hacen nuestros responsables políticos?.