El consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Fiscal, junto a la alcaldesa de Las Tres Villas, Virtudes Pérez, ha visitado los trabajos selvícolas de mejora de la biodiversidad y contención del decaimiento forestal que la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio realiza en distintos términos municipales de la Sierra de los Filabres (Almería). Estas actuaciones cuentan con un presupuesto de más de un millón de euros, financiados a través de fondos Feader, y se realizarán en una superficie de unas 500 hectáreas de Alcóntar, Bacares, Gérgal, Serón y Las Tres Villas.

Los trabajos de seguimiento, que en los últimos años ha realizado la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio sobre las repoblaciones de la provincia, han posibilitado detectar las zonas con mayor problemas de decaimiento forestal. Estas zonas se pueden dividir en tres grandes grupos: decaimientos generalizados provocados por la sequía y que padecen plagas asociadas de diferentes insectos perforadores, los que presentan sintomatología con baterías conocidas como fitoplasma, que son causantes de malformaciones de los pinos, y los que están afectados a consecuencia de vendavales y tornados.

Como ocurre en la Sierra de Baza, estos trabajos se están desarrollado teniendo en cuenta las directrices marcadas por el Plan de Acción del grupo de trabajo científico-técnico creado en octubre de 2016 para el estudio de este fenómeno reciente, que se está manifestando en algunas masas forestales tanto de Andalucía como en otras partes del mundo y que, según las investigaciones, está vinculado a los efectos del cambio climático.

Con las actuaciones proyectadas se pretende modificar la estructura y densidad de los rodales propuestos para mejorar su calidad y estado sanitario, con el objeto de conservar y potenciar la biodiversidad, proteger y conservar el suelo contra la erosión y evitar la desertificación, aumentar el efecto sumidero de carbono y de mitigación de los efectos del cambio climático. También se va a trabajar para mejorar la resiliencia de los ecosistemas forestales favoreciendo las especies, la estructura y composición de la vegetación, que ofrezca una mejor capacidad de respuesta ante el cambio global y en naturalizar sistemas forestales procedentes de repoblación.

En concreto, se contemplan trabajos de clara y poda para mejorar el estado de los pies de arbolado parcialmente afectados y la eliminación de pies muertos o decaídos. Se prevé la eliminación de los restos mediante su triturado y astillado, con incorporación al suelo y un tratamiento insecticida a las pilas de madera, para prevenir el desarrollo de insectos perforadores.