El Concejal de Juventud, Educación y Sostenibilidad Ambiental de Olula presentó la moción.

Después de una cumbre por el clima llevada a cabo en Madrid, donde se sacaron pocas conclusiones y lo que quedó más claro, es la nula implicación de los países más contaminantes (EEUU, China e India no asistieron). A pesar de la corriente negacionista de un fenómeno que está afectando a todo el planeta, siempre hay quienes recogen el guante e intentan desde su lugar y posibilidades, realizar un aporte a favor de un mundo mejor.

El Pleno llevado a cabo en Olula del Río el pasado 19 de diciembre, aprobó una moción presentada por el Concejal de Juventud, Educación y Sostenibilidad Ambiental, Miguel Torregrosa (PP), quien puso a consideración de la sala el proyecto “Amigo Árbol”; una iniciativa para que los niños puedan ser conscientes del papel fundamental que desarrollan los árboles, indispensables para el ser humano, además del beneficio que supondría para el municipio la plantación de los mismos. Por ello se compromete a  la realización de acciones sociales, económicas, técnicas y organizativas que pudieran corresponder para que, en el plazo más breve posible, esta iniciativa vea la luz en los centros de enseñanza primaria de la localidad. “Espero que con estas acciones contribuyamos a reforzar la idea de una Olula más sostenible y más consciente de la importancia del cuidado del Medio Ambiente”, aseguró Torregrosa a sus compañeros de Pleno.

“Vivimos un momento especialmente complicado, amenazados por la sombra del Cambio Climático, es por eso que desde las instituciones públicas debemos luchar con diferente iniciativas para paliar esta situación. Los árboles amortiguan la lluvia, protegiendo el suelo superficial, dan sombra, causando bienestar en los días soleados, protegen la fauna, la flora inferior, al hombre y sus bienes, del efecto dañino del impacto directo de los rayos solares”, dice el joven concejal para quien “plantar un árbol es la mejor manera de luchar contra el cambio climático”.

Los árboles regulan el clima, su presencia resta velocidad a las tormentas disipando su fuerza y mejorando el ambiente. “Muchas veces pensamos en dejarle a nuestros hijos grandes bienes y no en lo más importante como pueden ser los árboles gracias a los que respiramos”, agrega el joven concejal.

Los árboles reducen la contaminación del aire, filtrando los vientos y atrapando el CO2 de la atmósfera convirtiéndolo en oxígeno puro, enriqueciendo y limpiando el aire que respiramos.

Los árboles generan biodiversidad, los bosques forman las comunidades más diversas de la tierra, porque éstas proliferan bajo su protección. 

Los árboles brindan sensación de bienestar, embellecen el paisaje urbano y constituyen un valor patrimonial para el municipio.

Un árbol puede absorber en toda su vida hasta una tonelada de CO2.

Plantar un árbol, y despertar la conciencia social para el respeto y el cuidado de la naturaleza, es devolver a la naturaleza algo de lo mucho que nos da.

Por eso y a la espera que países y mandatarios sean verdaderamente conscientes de la situación del planeta y del estrecho margen de maniobra que le estamos dejando a futuras generaciones, lo que está en nuestra mano es plantar árboles.

Es una acción posible, sencilla y eficiente. Es lo que la gente de a pie puede hacer y es el cambio cultural que los jóvenes vienen reclamando. Olula del Río ha decidido hacerse amigo de los árboles y eso es una muy buena noticia.