Este sábado 16 de julio a las 20 horas, el Museo Casa Ibáñez de Olula del Río, acogía la presentación del libro “Monumentos y Disparates. Diatribas Patrimoniales”, del historiador Antonio Gil Albarracín.

La obra recopila una serie de artículos que el autor ha publicado en prensa, donde aborda el “desprecio” con el que se está tratando el patrimonio histórico de la provincia, y donde la comarca del Almanzora ocupa un lugar destacado por cómo se han “restaurado” lugares emblemáticos como la Alcazaba de Purchena o el Castillo de Bacares. Estas fortificaciones al decir de Gil Albarracín, “puede incluir la violencia de bofetones pardos de acero, que compiten con el protagonismo y volumen con el monumento que pretenden recuperar”.

En esta línea también puede destacarse la “chocante restauración del castillo de Huércal Overa”.

“Este es un libro que me gustaría no haber tenido que escribir nunca”; con esta contundente frase, este almeriense que ha vivido a caballo entre nuestra provincia y Barcelona comenzó a desgranar detalles de lo que podría definirse como “auténticos ataques contra el medio ambiente y el patrimonio cultural”.

Esas agresiones alguna vez la han realizado desde el ámbito privado, pero “la mayoría son el producto de costosas, lamentables y evitables iniciativas públicas”.

Acciones realizadas en un sin fin de monumentos históricos, que en esta selección, incluyen El Mesón Gitano, la Alcazaba almeriense, el Cortijo del Fraile, conventos, molinos y aljibes, que han sido reconvertidos con un toque modernista en el que la reconstrucción, o bien prevalece sobre el edificio colocándolo en un segundo plano o bien lo han trasformado en otra cosa.

“Monumentos y Disparates. Diatribas Patrimoniales” debería ser un libro de obligatoria lectura para los encargados de tomar decisiones y los técnicos de las distintas administraciones; al fin y al cabo, hacer las cosas bien, es casi más barato y por supuesto mucho más legal que hacerlas mal.

“Creo que ha existido una carrera para ver quien fastidia más al patrimonio”, sentencia el autor.