El municipio de Arboleas tiene un Centro de Salud nuevo, con capacidad para 16 consultas, pero solo hay ocupadas cuatro. Su alcalde Cristóbal García desde hace tiempo viene reclamando para su pueblo al menos un médico, un ATS, una ambulancia y un pediatra; “con 5.000 habitantes tenemos derecho a ello. También solicitamos un servicio de urgencias las 24 horas”, nos dice durante el recorrido por las instalaciones del flamante edificio que tiene en su municipio, vacío al ochenta por ciento.

Es lo que les corresponde, hoy con solo 2 médicos tienen que dar cobertura a una población que casi dobla al vecino municipio de Cantoria “que con 3.000 habitantes cuenta con dos médicos, dos enfermeros y un servicio de urgencias sábado, domingo y festivos”, nos dice un trabajador del centro de salud quien admite que con 40 pedanías es muy difícil ofrecer un servicio eficiente, “si hay una urgencia –como la de hace dos días-, aquí no queda nadie”.

El testimonio es el mismo que nos repiten en otros centros sanitarios, que como en Albox, cada vez que hay que trasladarse a un domicilio, no hay quien preste ese mismo servicio en el Centro de Salud. En Arboleas los profesionales además se tienen que trasladar en sus vehículos particulares; de los dos médicos, el que atiende a los ciudadanos ingleses tiene 1.700 personas en su cartera, el que atiende a los nacionales, más de 1.200, “necesitamos al menos un médico más para desdoblar”, admiten mientras esperan ser escuchados por alguna autoridad competente.

A solo cinco minutos de allí, en Albox, por no haber, no hay ni director del Centro de Salud desde antes de la navidad. Los médicos que pasan consulta en pediatría, no son pediatras, (en toda la comarca hay uno solo) y de esos dos, uno está de baja laboral y el otro ha pedido una reducción de jornada. Ni hablar si decimos que por ley, debe existir un pediatra en el departamento que supervise y esté disponible para evacuar cualquier duda de los médicos de familia que hacen de pediatras.

Resolver estas necesidades es responsabilidad de la Junta de Andalucía, quien a cada pregunta nos ofrece una serie de números y datos que son solo eso, pero que no dan solución a que haya un médico en su lugar de trabajo cuando alguien lo necesita, porque por ejemplo, se fue a una pedanía a dar un servicio. Tampoco resuelven, por citar otro caso, que las esperas en rehabilitación en Olula del Río, sean menores a los seis meses.

Ahora la Junta (Delegación de Salud – Área Sanitaria Norte) niega que vaya a trasladar servicios de Albox a Arboleas, y aunque está dentro de sus competencias, el hacerlo o no, sigue sin dar solución a las necesidades de la población; vestir un santo, desvistiendo a otro.

El alcalde de Arboleas sostiene esta idea, “nosotros no queremos privilegios, solo que nos den lo que nos corresponde. Necesitamos médicos, enfermeros, pediatra y ambulancia. Si después de eso quieren traer otros servicios que lo hagan, porque aquí hay espacio, pero las prioridades están muy claras”.

En los encuentros de este pasado jueves del Delegado de Salud, precedido por una confusa nota de prensa, José María Martín, no fue capaz de convencer ni al alcalde de Albox, ni al portavoz del partido Popular que fueron citados en horarios distintos. “Queremos mejorar los servicios y para eso necesitamos espacio”, ha dicho el Delegado; leído al revés, dice una cosa así como, el Centro de Salud de Albox se ha quedado pequeño, por ejemplo, si la unidad de Salud Mental pretendiera ofrecer charlas terapéuticas, no hay sitio…. y en otros edificios como el de Arboleas, si lo hay.

Ante esto, Albox ofrece metros. Arboleas muchos metros más. Pero la ventaja del segundo ante el primero, es que el edificio está impecable, listo para arrancar, como también lo está el del vecino municipio de Fines. Por ello no es extraño que hace dos semanas, los profesionales de salud mental, ya se repartieran “in situ” los despachos que cada uno va a ocupar.

La Junta debe dar soluciones y no respuestas políticas para quedar bien o mal con los de su partido. Si se necesitan médicos y pediatras, pues deberían llevarlos a donde hagan falta. Eso es poco probable con contratos de un mes de duración como los que se están ofreciendo a algunos profesionales. Necesita hacerse cargo del mantenimiento de sus edificios, porque son su competencia, que al igual que en educación, en varios casos lo dejan en manos de los ayuntamientos. A día de hoy, según cifras ofrecidas en Pleno, Albox debe 12.000 euros de agua, ya que fue un compromiso que el ayuntamiento asumió con la Junta. Esa es la parte de lo que a cada uno le corresponde.

En el otro lado, está claro que los servicios que se prestan desde Albox no son de su propiedad, sino de ámbito comarcal. En este sentido es probable que nunca nadie se preocupara por pensar que esto podría pasar algún día, o que Arboleas en pocos años iba a duplicar su población, o que la miopía de sus gobernantes les impediría planificar desde un concepto comarcal. “A lo mejor entre todos los alcaldes deberíamos trabajar por aquel hospital de alta resolución que se prometió”, afirma García.

Mientras todo esto sucede, si a un vecino de Arboleas le afecta algún asunto de salud, le queda más cerca y más rápido, llegar hasta el hospital La Inmaculada de Huércal Overa. Más de lo mismo pasa en Albox; si la gente cree que realmente le sucede algo medianamente grave, la recomendación es que coja su coche y directamente se plante en urgencias de Huércal Overa.

Los números y cuestiones técnicas, no dicen absolutamente nada; en todo caso lo más claro que manifiestan, es que por población, los centros de salud de varios municipios, deberían tener los servicios que por derecho les corresponden.

En definitiva, como casi siempre, la burocracia ofrece respuestas a una realidad que le desmiente a cada segundo.