Un año más las calles del municipio de Tíjola han sido las protagonistas de una de las decoraciones más singulares de la provincia, calles con dibujos realizados en serrín tintado que proporciona un colorido excepcional con lo que se homenajea a la Virgen de Fátima.

Es una procesión que se lleva a cabo en lugares por donde no pasan otras procesiones, de modo que la Virgen sale de la Ermita, y recorre la Calle Baja San Cayetano, Calle Reduán, Calle Puntal, Calle Olivetti, Calle Málaga, La Cruz, Maestro Lázaro, Juan de Austria, Calle Santa María, Calle Matas, Calle Alta San Cayetano y regresa a la iglesia. Un recorrido donde la imagen se va parando en todas las calles en medio de tracas que anuncian su presencia.

Este pasado domingo 14 de mayo, en el marco del centenario de la Virgen de Fátima, la celebración contó con algunas novedades; seguramente la más destacada es el recorrido alumbrado con velas que realizó la Virgen después de la misa, con un municipio a oscuras.

La celebración data de hace 60 años y fue Evaristo Rubio Carrillo quien impulsó la fiesta. Sacó a la puerta de su casa un pequeño altar al paso de la imagen, y desde entonces la tradición ha ido a más. Por este motivo, Evaristo fue reconocido con una placa conmemorativa entregada de manos del alcalde Mario Padilla Maldonado.

Este año también se ha conseguido que se involucren los vecinos, alumnos, AMPAS, la banda de música Maestro Lázaro (vistieron la calle Maestro Lázaro) y la pre hermandad del Amor y la Amargura, así como el Ayuntamiento quien colaboró con 3000 euros para la pintura y ha repartido el serrín, además de los ingredientes para el arroz para 650 personas, ya que en cada calle los vecinos realizan la comida.

Dentro de los festejos por los 100 años de la Virgen de Fátima, desde el área de Cultura del Ayuntamiento se ha impulsado un concurso de fotografía cuyo plazo de presentación de instantáneas, finaliza el próximo 30 de mayo.