El delegado territorial ha visitado este recurso en el que los jóvenes conviven con educadores. 

El delegado territorial de Regeneración, Justicia y Administración Local de la Junta de Andalucía en Almería, José Luis Delgado, ha visitado hoy el Grupo Educativo masculino para menores infractores, un recurso de medio abierto residencial, donde conviven los menores, aunque en libertad, y los educadores. Delgado ha destacado la gran labor que realizan los profesionales que trabajan por estos chicos “para que no solo cumplan una medida judicial por el delito que hayan cometido, sino para lograr su reeducación y darles una oportunidad” y la apuesta de la Consejería que lidera Juan Marín por este tipo de recursos.

En los grupos educativos los menores hacen vida normalizada, asisten a sus  institutos o centros de trabajo, en su caso, hacen deporte, talleres o excursiones, pueden ir a sus casas el fin de semana; todo ello, siempre en función de su comportamiento, los objetivos de su Programa Individualizado de Ejecución de Medida y el resto de compromisos que incluya la sentencia. 

En el caso del grupo masculino de Almería, cuya gestión acaba de ser adjudicada a la  entidad Meridianos, es una vivienda que cuenta con ocho plazas y por la que pasaron el año pasado 19 menores. La media de ocupación es muy alta y, aunque actualmente están ocupadas siete, es frecuente que lo estén las ocho. La media de duración de la medida está entre los 15 y los 18 meses y el delito más habitual cometido por los menores es el maltrato filioparental y la violencia en el ámbito familiar.

En este sentido, Delgado ha subrayado la especialización de este recurso “en delitos que derivan de una convivencia conflictiva”. El objetivo principal de los educadores es enseñar a los menores a convivir y tratar de reconducir la situación con sus padres. Para ello los chicos son segregados inicialmente de la familia hasta que progresivamente pasan fines de semana y periodos vacacionales con ella de forma previa a su completa vuelta a su entorno familiar.

Almería dispone de dos grupos educativos, este masculino y otro femenino, y en ambos recursos se lleva a cabo la intervención individual con cada joven. También se trabaja con la familia mediante intervención terapéutica, mediación, asesoramiento y apoyo para evitar que cuando el menor regrese a casa se repitan los mismos problemas de conducta. Para ello, cada grupo cuenta con nueve profesionales entre psicólogos, educadores, trabajadores sociales y pedagogos, entre otros.

El delegado ha puesto en valor la complicación de gestionar este tipo de recursos, ya que los educadores tienen que conciliar los problemas de convivencia que surjan en el grupo, “más aún con la situación actual de la pandemia, por lo que tengo que agradecer el gran esfuerzo que hacen y vienen haciendo para que se cumplan todas las medidas de seguridad y para que no surjan problemas dentro del grupo”.

“Nuestros recursos de medio abierto son reconocidos por jueces y fiscales, porque se han consolidado como una alternativa eficaz a la medida de internamiento, que suele emplearse para delitos más graves o casos de menores reincidentes”, por ello, ha añadido que “el compromiso de la Consejería que dirige Juan Marín con la Justicia Juvenil es absoluto, porque estamos completamente convencidos de que con las herramientas adecuadas podemos recuperarlos, dándoles una oportunidad y un futuro. Todo el mundo merece una segunda oportunidad”.