Los casos se han detectado en granjas ubicadas dentro de la zona de restricción.

La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible ha declarado dos nuevos focos de la enfermedad de Newcastle en sendas explotaciones de pollos localizadas en el municipio de Huércal-Overa, en la provincia de Almería, tras confirmar el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete la detección del virus. Ambas explotaciones se localizan dentro del radio de tres kilómetros de restricción establecido el pasado 29 de junio.

Se trata de dos explotaciones de broilers con un censo aproximado de 9.980 y 26.900 pollos. La sospecha de la enfermedad vino derivada por la detección de los primeros síntomas el pasado 4 y 5 de julio, seguido de un aumento de mortalidad en los días siguientes. Las muestras tomadas por parte de los Servicios Veterinarios Oficiales de Andalucía se remitieron al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, como Laboratorio Nacional de Referencia de la Enfermedad de Newcastle en España, donde se ha confirmado que se trata de una cepa de alta patogenicidad de esta enfermedad.

La encuesta epidemiológica realizada en la explotación indica que todas las aves se introdujeron en la granja para su engorde a principios de mayo, habiéndose producido desde entonces únicamente movimientos a matadero. El posible origen del foco se mantiene bajo estudio.

Los Servicios Veterinarios de la Junta de Andalucía han adoptado, de forma inmediata, una batería de medidas de control en coordinación con el sector. Entre ellas, la inmovilización inmediata de la explotación afectada desde el momento de la sospecha del foco y la realización de una encuesta epidemiológica con objeto de conocer el posible origen y las explotaciones en riesgo por movimientos de personas y vehículos.

Además, se está sacrificando a todo el censo de la explotación afectada y se está llevando a cabo la destrucción, en una planta de tratamiento autorizada, de los cadáveres, pienso y otros materias que puedan facilitar la propagación del virus.

Asimismo, se ha establecido una zona de restricción que comprende dos áreas: una de protección de un radio de 3 km desde el lugar del foco y una de vigilancia con un radio de 10 kilómetros desde el lugar del foco. En esta nueva zona de restricción no existen explotaciones comerciales adicionales con censo, con respecto a las ya localizadas en el foco comunicado el pasado 29 de junio.

Coordinación

La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, en coordinación con la Consejería de Salud y Familias, ha tomado todas estas medidas para controlar el brote, al tiempo que cuenta con la máxima cooperación del sector, que ha sido informado desde el primer momento de esta situación. Asimismo, se está en contacto directo con el Ministerio de Agricultura y este con otras comunidades autónomas.

La enfermedad de Newcastle es una infección vírica relativamente frecuente en la cabaña avícola y extendida por todo el mundo. Afecta exclusivamente a aves y se transmite fundamentalmente por contacto entre animales infectados. No supone ningún riesgo para el ser humano desde el punto de vista de la seguridad alimentaria.

Desde la Dirección General de Producción Agrícola y Ganadera de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible se recomiendan las medidas de profilaxis sanitaria, en particular el empleo de vacunas, así como el refuerzo de las medidas de bioseguridad en las explotaciones avícolas, especialmente aquellas medidas destinadas a evitar el contacto con aves silvestres. Además, se recomienda también reforzar la vigilancia pasiva tanto en explotaciones avícolas como en aves silvestres, notificando a los servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha de enfermedad.