El distintivo se entrega a aquellas compañías que cumplen con los más altos estándares en innovación y que apuestan por la I+D+i.

Chemical Building Project, empresa almeriense asentada en Macael y especializada en la fabricación de productos químicos para la construcción, ha recibido el Sello de ‘Pyme Innovadora’ otorgado por el Ministerio de Ciencia e Innovación. Con más de 20 años de trayectoria donde su labor ha sido no sólo la de ofrecer al mercado los productos más innovadores, sino también trabajar por la sostenibilidad, la empresa ha sido reconocida por implantar una serie de procesos para asegurar el lanzamiento de productos innovadores en el ámbito de los adhesivos cementosos, los morteros para revestimiento y decoración, las juntas, los morteros de impermeabilización y reparación y los morteros para aislamiento térmico.

El distintivo se entrega a aquellas compañías que cumplen con los más altos estándares en innovación y que apuestan por la I+D+i continua como motor fundamental en el crecimiento económico y la competitividad de las empresas. En España, únicamente hay, a fecha 1 de septiembre de 2021, 4419 pymes que hayan obtenido este sello, de las cuales 372 pertenecen a la comunidad autónoma de Andalucía. En este sentido, la obtención de este sello para Chemical Building Project supone “un empuje más para seguir desarrollando productos innovadores en la construcción, que mejoren la vida de las personas, teniendo un menor impacto ambiental y mejorando la eficiencia energética de las viviendas”, asegura Javier Sola, director de fábrica. 

La empresa, además, apuesta por las energías renovables en sus procesos de fabricación y cuenta con el sello de ‘Energía 100% Verde’, así como con el de ‘Huella de Carbono’, regulado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, con el que se comprometen a medir, reducir y compensar sus emisiones de CO2 a la atmósfera. 

Una de las peculiaridades de sus productos es que están formulados con áridos reciclados de Mármol ‘Blanco Macael’, lo que contribuye a un menor consumo de recursos y, por tanto, a la economía circular. Tienen un sistema de eco etiquetado tipo III (desde la obtención de la materia prima hasta el fin de vida del producto) bajo la norma ISO 14025 y certificado por AENOR, por el que se les concede la Declaración Ambiental de Producto para sus adhesivos, juntas y revestimientos. En ellos, la compañía obtiene un impacto medioambiental de un 20% inferior a la media del sector, debido a la apuesta por la energía renovable, la materia prima reciclada y la cercanía con el cliente.