Los carteles llevan más de dos meses puestos. Los operarios brillan por su ausencia.

Hace más de dos meses que los carteles con las señales se encuentran uno al lado de otro, llamando la atención de los conductores.

Si usted circula por la carretera A-399 que une Partaloa con Chirivel, pasando por el municipio de Oria, y ve señales dobles, no tiene problemas de vista, pero le llamará la atención, como se la ha llamado a cientos de conductores que por ella circulan, la duplicidad en la señalización que se encuentra en la carretera.

Al parecer, esta vía es jurisdicción de la Junta de Andalucía. Vecinos del lugar aseguran que en el mes de noviembre comenzaron los trabajos de cambio de señalización, motivadas creen, porque algunas de las anteriores señales pudieran estar dañadas por el sol. Pero esa es solo una suposición, ya que ellos al igual que La Comarca Noticias, no han podido conocer las verdaderas causas del abandono de las tareas y por lo tanto, la causante de que muchas señales, más del 60 por ciento, estén duplicadas.

Algunas de las fuentes consultadas a nivel local y provincial han calificado la situación como de “absurda” o “escandalosa”, puesto que desde que cambió el gobierno de la Junta de Andalucía, nadie ha vuelto a aparecer por los sitios donde se encuentran las indicaciones por partida doble.

Fueron conductores que por allí circulan diariamente quienes han resaltado la situación, corroboradas después por el responsable de Fomento de la Diputación Óscar Liria y por el alcalde de Oria, Marcos Reche, quien asegura que “las señales llevan más de dos meses sin que nadie las toque”.

Tampoco se entiende que se haya optado por cambiar todas las indicaciones, con soporte incluido, ya que solo cambiando el cartel, se podrían haber ahorrado costes de cimentación, soporte y mano de obra, algo que supone el desembolso de varios miles de euros. Mucho menos parece de recibo que una señal separada de otra a unos escasos cincuenta centímetros puedan superponerse en una carretera autonómica, ya que no brindan seguridad, distraen a los conductores y proyectan la peor imagen hacia vecinos y quienes nos visitan.