
Este sábado 29 de julio se llevará a cabo en el municipio de Cantoria, la sexta edición de una carrera solidaria que lleva el nombre de Jaime Jiménez.
De repente al mirar el cartel, el recuerdo de Jaime como una brisa, refresca la redacción. Hay debate, hace tres años Jaime nos dejó. Pero si estamos hablando de él, tal vez no se haya ido, tal vez viva en cada acto solidario, en cada lucha por seguir viviendo, en la nobleza de una causa.
Lo conocimos cuando sus charlas retumbaban en el salón social de Cantoria, el pueblo de su padre, su pueblo adoptivo por el que cada verano se paseaba rodeado de amigos.
Jaime sufría de distrofia muscular de Duchenne, esas enfermedades que están catalogadas como “raras”. Se la detectaron a los 4 años y durante 24, Jaime le mantuvo el pulso.
Sus palabras llegan con la brisa del verano, “voy a seguir luchando hasta el fin, y si no me puedo curar, que lo hagan los que vienen detrás”, decía parapetado en su silla de ruedas que a través de un sistema de audio nos permitía oír su voz; su valiente voz.
Por eso se mantiene esta carrera solidaria, para dar esperanza a los que vienen de atrás. Una carrera que no realiza para quedar primeros, sino justamente para animar a los que vienen atrás, para que no se queden, para que no se rindan, para que no se den por vencidos.
Jaime siempre pareció un guerrero de esos que a pesar de su difícil situación objetiva, mantenía la hidalguía y el tipo. Sabedor (como buen colchonero) que en la derrota estaba la victoria, eligió enriquecernos desde su experiencia. Quien llegó a conocerle, es probable que nunca volviera a ser el mismo.
Jaime vive en el recuerdo y en las enseñanzas que nunca quiso impartir. Bravo e inteligente, hoy desde algún lugar del universo sigue trabajando por quienes más lo necesitan.
El sábado es la cita. Jaime volverá a enarbolar la bandera de la solidaridad. Modalidad carrera y senderismo, la salida se llevará a cabo desde la Plaza de la Constitución a las 19 horas y es apta para toda la familia. Para más información, pueden llamar al Ayuntamiento de Cantoria. Lo importante, es lo otro. Es el legado de Jaime.