
El Pleno del Ayuntamiento de Oria ha querido sumarse a las muestras de apoyo de Juan Pedro Gallego, condenado en firme a tres años de prisión después de un proceso judicial que duró once años.
Los hechos se remontan al año 2008, cuando Juan Pedro se vio envuelto en una pelea con lesiones ocurrida justamente en la Rambla de Oria. Hoy once años más tarde, el condenado ha formado una familia, tiene un hijo de tres años y otro en camino. Lleva 16 años trabajando en la misma empresa y está absolutamente insertado en la sociedad. Por eso, su ingreso en prisión, sería una «catástrofe familiar», rompería el núcleo por cumplir una pena que busca su «reinserción».
Por ello Oria se ha sumado a los Ayuntamientos de Fines y Macael, adhiriendo a la solicitud de indulto.
Juan Pedro Gallego Martínez es natural de Oria, su tierra natal. Se trata de una persona muy conocida por los vecinos de este municipio, dice el escrito que se aprobó en sesión plenaria.

«Destacamos que Juan Pedro ha sido siempre una persona muy querida, cuya trayectoria humana ha sido intachable. Nunca ha estado relacionado con actividades conflictivas, mostrando un alto nivel de convivencia en sociedad. Ha sido una persona modélica con gran adaptación a la convivencia en sus relaciones humanas, destacando por su carácter trabajador. Es, además, un padre de familia con un hijo de tres años y, en breve, a la espera de su segundo hijo. Su aportación a las cargas familiares es imprescindible, destacando por su reconocida profesionalidad, como así atestiguan los compañeros de trabajo y responsables de la empresa para la que trabaja, Mármoles Gutiérrez Mena, S.A., donde lleva ejerciendo desde hace dieciséis años».
«Las penas que nuestro Código Penal establece tienen por objeto la protección de los bienes jurídicos fundamentales del individuo y la sociedad, funcionando como un instrumento de control que persigue el objetivo de mantener el orden social. Pues bien, el cumplimiento de la pena privativa de libertad por parte de Juan Pedro Gallego Martínez y teniendo en cuenta que la misma busca la reinserción, carecería en este caso de sentido, ya que la propia finalidad de ésta ya se ha conseguido. En relación al aspecto punitivo, la concesión del beneficio del indulto es el único medio que la Constitución contempla una vez que ya se ha agotado la fase judicial para paliar el rigor punitivo de la norma, atendiendo a las circunstancias del caso», argumentan desde el consistorio para fundamentar el apoyo a la solicitud de indulto.