Los Ayuntamientos de Purchena y Olula reclaman transparencia al gobierno por la llegada de 60 personas migrantes

Se estima que unas sesenta personas se alojan en el reabierto Centro de Cuesta Blanca.

En medio de la preocupación general que se vive por la situación provocada por la llegada masiva de migrantes a España, los Ayuntamientos de Purchena y Olula del Río, se han visto «obligados» a publicar un comunicado a través de redes sociales, donde comunican a la población el «absoluto desconocimiento» que ambos gobiernos municipales tenían de la reapertura del Centro de Menores Cuesta Blanca, cerrado a finales del año 2020.

El mencionado centro de menores está ubicado en el término municipal de Purchena, aunque linda con el vecino municipio de Olula, por lo que «afecta» directamente a este municipio de nuestra comarca.

La aparición de unos sesenta migrantes que no serían todos menores, según fuentes extraoficiales a las que accedió La Comarca Noticias, provocó la preocupación de los vecinos a los que los consistorios quisieron explicar y trasladar su total ignorancia, acerca de la reapertura de un centro que depende directamente del gobierno central y que en este caso habría sido abierto por la asociación Engloba, según aseguran fuentes directas del Ayuntamiento de Purchena, quienes reconocen a este periódico que «a día de hoy, por el martes, nadie de se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento; oficialmente no sabemos nada. No tenemos hasta este momento ninguna llamada de la empresa encargada de la apertura del Centro ni de la Subdelegación de Gobierno. Hasta ayer, por el lunes, cuando llegaron estas personas aquí, no sabíamos nada».

Se espera para este miércoles una reunión con la empresa responsable

En el mismo sentido y luego del revuelo provocado por la noticia, este martes desde el Ayuntamiento de Purchena se habrían puesto en contacto con la empresa (para este miércoles se espera la visita de la persona coordinadora de Engloba en Andalucía) y desde Sudelegación habrían llamado al alcalde de Purchena.

La reapertura de este centro y la falta de comunicación con el consistorio, elude a priori la vía administrativa que supondría realizar trámites «legales» con el Ayuntamiento. Es de esperar en estos casos que antes de reabrir un centro, como la de cualquier establecimiento, requiera de una serie de documentación, licencias o al menos declaraciones responsables de los encargados de su gestión.

«Por transparencia, por lealtad institucional y por cortesía, desde la subdelegación de Gobierno, deberían haberse puesto en contacto con nuestros ayuntamientos», aseguran desde ambos consistorios.