Durante los meses de verano las enfermeras gestoras de casos colocarán el dispositivo a toda la población candidata 

La Delegación territorial de Salud y Familias lleva a cabo la implantación del sistema de monitorización flash de glucosa a las personas con diabetes tipo 2 en tratamiento con múltiples dosis de insulina, en residencias y en el domicilio de personas dependientes. Una actuación que se lleva a cabo a través de las enfermeras gestoras de casos de atención primaria y de residencias en esta primera fase y que hasta la fecha ha alcanzado a alrededor de un 55% de la población candidata a este tipo de dispositivo. Durante los meses de verano se colocará en el 100% de los usuarios que lo requieran. 

Este sistema, que se implanta en la piel del brazo, reduce significativamente la frecuencia de punciones en los dedos, tiene un impacto directo en la calidad de vida de las personas con diabetes y permite obtener una información más completa y continua del nivel de glucosa en sangre a lo largo del día. La incorporación del sistema de monitorización flash de glucosa (MFG) en estos pacientes se realizada de forma progresiva, priorizando según necesidad clínica. Así, durante 2022 se implantará a los pacientes institucionalizados, en situación de dependencia o con discapacidad funcional que les impida la realización de la medición de glucemia capilar y/o su interpretación, además de los pacientes con antecedentes de hipoglucemias graves que hayan precisado atención sanitaria o ayuda de terceras personas para su resolución y las mujeres con diabetes tipo 2 gestantes o en programa de gestación.

Durante 2023 se incluirán los pacientes con hipoglucemias frecuentes leves (con más de cuatro episodios leves a la semana) o desapercibidas. En ausencia de las situaciones clínicas anteriores, durante 2023 y 2024 se implantará de forma progresiva en el resto de la población, priorizando por el subgrupo en el que se ha demostrado un impacto más favorable en la mejoría de niveles de HbA1c (pacientes con hasta 65 años). 

La experiencia en la implantación en Diabéticos tipo 1 en el marco del Sistema Andaluz de Salud (a través de un proceso planificado de registro, el desarrollo del programa de educación terapéutica, la dotación de recursos específicos, el sistema de envío a domicilio y la puesta en marcha de la integración de los datos de medición de la glucosa en la historia clínica) ha resultado muy positiva y permite afrontar este próximo reto con garantías.

La propuesta de implantación progresiva por escenarios clínicos, de mayor a menor prioridad, permitirá una respuesta adecuada a la demanda, la formación progresiva de los profesionales y la planificación de la inversión que se requiere. Además, este proceso exige una coordinación estrecha entre Atención Primaria y Hospitalaria y el liderazgo de los Servicios de Endocrinología y Nutrición en la planificación de la atención y en la coordinación del proceso.

Desde las Unidades de Pediatría y de Endocrinología y Nutrición de los centros hospitalarios se forma a los pacientes en el uso de estos dispositivos para prepararlos en el manejo del sistema. El programa educativo se adapta a las necesidades de cada paciente, asegurando el formato que permita la formación efectiva y segura de esta tecnología. Asimismo, la formación estructurada a los profesionales de Atención Primaria es indispensable y precisa formación en red, por lo que la implantación de la Enfermera de Práctica Avanzada (EPA) en Diabetes con estas tareas resulta necesaria.

Plan Integral de Diabetes de Andalucía 

La Consejería de Salud y Familias diseña, a través del Plan Integral de Diabetes de Andalucía -dependiente de la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica-, las estrategias para reducir el impacto de morbimortalidad y mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes, adecuando la oferta de servicios de manera equitativa, efectiva y eficiente. Para ello, se establecen una serie de líneas de actuación, entre las que se encuentra la incorporación de tecnologías avanzadas en el control de la diabetes manteniendo los principios de efectividad y eficiencia.

En los últimos años se han desarrollado diferentes dispositivos que permiten la medición de glucosa intersticial a través de sensores mínimamente invasivos y que estiman con alto grado de exactitud los niveles de glucemia tradicionalmente medidos a través de la determinación de la glucosa capilar, obtenida mediante punción digital. Entre ellos destacan los sistemas de monitorización continua de glucosa (MCG) y los sistemas de monitorización flash de la glucosa (MFG).

Las últimas mejoras en el sistema ofrecen mayor exactitud en la estimación y alertas con valores altos y bajos de glucosa, lo que permite detectar con más facilidad estas situaciones clínicas y actuar para prevenir su progresión y la descompensación aguda.

Estudios recientes procedentes de países de nuestro entorno demuestran que la incorporación de los sistemas MFG impactan muy positivamente no sólo en los parámetros de control glucémico y calidad de vida, sino también en las tasas de ingresos hospitalarios por descompensaciones agudas de la diabetes (hipoglucemias graves, descompensación hiperglucémica y coma). Estos beneficios se demuestran tanto en pacientes con Diabetes tipo 1 como en los diabéticos tipo 2 con múltiples dosis de insulina.

Por tanto, resulta transcendental la inclusión del sistema de monitorización de glucosa mediante sensores tipo flash en la cartera común de servicios para los pacientes con diabetes tipo 2 que realicen terapia intensiva con insulina y que requieran realizar al menos seis punciones digitales al día para la automonitorización de la glucosa en sangre.

El Plan Integral de Diabetes, perteneciente a la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica, tiene en marcha además un sistema de registro y seguimiento de estos pacientes que integra la información obtenida de los dispositivos y permite realizar un seguimiento exhaustivo de los resultados en salud obtenidos con su implantación. Asimismo, el seguimiento de los niveles de glucosa y del buen uso de los sistemas se facilita gracias al control telemático individualizado de cada paciente que permite este sistema.