La Cuadrilla de Ánimas animó la celebración

EL SANTUARIO DIOCESANO DEL SALIENTE CELEBRA LA MÁS TRADICIONAL DE SUS CITAS CON LA FIESTA DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL, SU ANGÉLICO PROTECTOR

En este año de pandemia los peregrinos, armados de mascarillas y renovada alegría, no han olvidado implorar al Angélico Protector del Roel: el Arcángel san Miguel. La recuperada Cuadrilla de Ánimas del Saliente, con sus antiquísimas melodías y parrandas, inundó de júbilo los venerables muros que custodian a la Pequeñica.

LA DEVOCIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL, ANGÉLICO PROTECTOR DEL SALIENTE

Desde antiguo los peregrinos al Santuario Diocesano del Saliente, así como los cortijeros de los parajes limítrofes con el monte Roel, han manifestado una profunda devoción al Arcángel san Miguel. No obstante, en el pasaje bíblico al que responde la sagrada imagen de la Pequeñica también habla de este angélico personaje. Nada más describir los elementos que configuran la aparición de la mujer encinta, pasa a decir: «Y hubo un combate en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón, y el dragón combatió, él y sus ángeles. Y no prevaleció y no quedó lugar para ellos en el cielo. Y fue precipitado el gran dragón, la serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el que engaña al mundo entero; fue precipitado y sus ángeles con él» (Ap 12, 7-10). Es por esto que san Miguel es considerado el Angélico Protector del Roel. Incluso el Obispo don José María Orberá y Carrión, al advertir este fenómeno devocional, eligió la fiesta de san Miguel para reimpulsar las peregrinaciones al Santuario. Fue en el año 1878, adelantándose una década a la promoción del entonces Papa León XIII en favor de esta angélica devoción. Desde el año pasado, tras la obligada restauración que hizo de la sagrada imagen el gran restaurador don Joaquín Gilabert López, se recuperó esta secular tradición. Uno de los miembros de este Santuario, el profesor don Manuel Jesús Sánchez Reche, nos explica: “Los católicos recurrimos a san Miguel para que nos ayude en nuestra lucha contra el Mal. Ahora, quizás más que nunca, necesitamos la protección divina para afrontar esta pandemia y sus efectos más negativos. Así, uniendo los nombres de la Virgen del Saliente y de san Miguel, vemos que Dios nunca se cansa de ser nuestra fuerza”.

UNA CUADRILLA DE ÁNIMAS CENTENARIA, PERO CON UN AÑO DE VIDA

Un rasgo característico de la devoción en la fiesta de san Miguel es, precisamente, que la Cuadrilla de Ánimas del Saliente se encarga de aportar su gozosa música. Este grupo de personas, de todas las edades y que viven en lugares distintos, tienen en común su procedencia en las cortijadas próximas al Santuario, su pasión por la música folclórica y su fervor hacia la Pequeñica. En fechas muy señaladas del calendario católico se reúnen para recaudar limosnas que, después, ofrecen para la celebración de Misas por las Ánimas Benditas del Purgatorio. Herederos de una religiosidad y folclore de muchos siglos, sus actuaciones son muy apreciadas. En concreto la Cuadrilla del Saliente, tras desaparecer en el pasado siglo, fue refundada el pasado año con nuevos bríos. Por eso, al cumplir su primer año de existencia, estos particulares músicos no han querido ausentarse de esta transcendental cita con su Angélico Protector.

MISA SOLEMNE Y PLEGARIA AL ANGÉLICO PROTECTOR

El jolgorio de las parrandas, más que las campanas, anunciaron el comienzo de la Santa Misa. En el templo del Santuario, bajo un artístico dosel, la imagen del Arcángel ocupaba un lugar destacado. De este modo se paliaba el dolor por no poder llevarla en procesión hasta los Dientes de la Vieja. Durante la homilía el Rector, don Antonio J. M. Saldaña Martínez, animó a todos a combatir duramente en la batalla interna que se desata dentro de nosotros mismos. La Cuadrilla, fiel a su tradición, cantó las piezas que se intercalan con la liturgia y tratan de explicar ésta de un modo sencillo.

HOMENAJE A JUAN RITA, EL MÁS CÉLEBRE DE LOS CUADRILLEROS MURCIANOS

Concluido la ceremonia litúrgica, los peregrinos se desplazaron hasta el Claustro envueltos en los primeros frescos del otoño. Guardando la obligada distancia de seguridad, pudieron acomodarse en torno al emblemático pozo pétreo y bajo las arcadas de la galería. Don Juan Navarrete Ortega, secretario del Santuario, dio paso a una fantástica charla de don Francisco Martínez Botella, mayordomo de la Cuadrilla y todo un referente en la sastrería historicista de nuestra provincia. Durante su interesante intervención explicó el sentido de las Cuadrillas de Ánimas, de las que sólo sobreviven tres actualmente. Sobre todo se centró en glosar la figura del recientemente desaparecido don Juan Tudela Piernas, más conocido como el “tío Juan Rita”. Este ilustre trovero murciano, fallecido el pasado 16 de septiembre a los 108 años, ha sido el cuadrillero con más años en activo y todo un icono de este género tan peculiar.

HIGOS SECOS, ANÍS Y MUCHAS PARRANDAS

Cuando la charla terminó, ya con el cielo casi oscurecido, el Rector ofreció un brindis en honor del primer aniversario de la recuperada Cuadrilla de Ánimas del Saliente. Dio curso, entonces, la costumbrista merienda de higos secos y anís para los peregrinos. Don Pedro Manuel López Navarro, clavario del Santuario, apunta: “Este es el obsequio tradicional con el que se buscaba reponer las fuerzas de los peregrinos en estas épocas, donde el frío comienza a tomar posesión del Santuario. Es la primera vez que lo hemos recuperado y, aunque los peregrinos se han sorprendido mucho, se han entusiasmado por esta combinación tan dulce”. Pero, más allá de un curioso ágape, los peregrinos disfrutaron sobre todo de la música de la Cuadrilla. Una de ellas, doña Luisa Carrillo, nos dice: “Solo de escucharlos lo llenan todo de alegría, parece que hasta estamos en una época mejor. Dan una alegría tremenda, es un regalo de la Pequeñica”. A pesar de las mascarillas y la distancia, se pudo cantar y bailar como antaño en el Santuario Diocesano de Nuestra Señora de los Desamparados del Buen Retiro del Saliente Coronada.