
La obra necesitó de una inversión cercana al millón de euros.
La mañana de este miércoles, se llevó a cabo la puesta de largo del renovado molino harinero de Zurgena, después de las reformas llevadas a cabo en esta joya que tiene más de 500 años de historia.
Con la presencia del Subdelegado del Gobierno, José María Martín, el presidente de Diputación, Javier Aureliano García, y el anfitrión y alcalde de la localidad Domingo Trabalón, quedaba inaugurado este edificio para su puesta en valor, obra cuyo coste final es de alrededor de un millón de euros aportados por estas tres administraciones; 650.000 euros provenientes del gobierno de España, 140.000 euros por Diputación y 191.500 por el Ayuntamiento de Zurgena.
La primera documentación acerca de la existencia de este molino de cuatro piedras, data del año 1510 cuando la diócesis de Zurgena comunica al regidor de Vera Garcilaso de la Vega, la ocupación del molino por parte de los moriscos.
En 1752 el catastro de Ensenada bajo el reinado de Fernando VI, daba cuenta de tres molinos; en el Pago del Maturno, en Palacés y en los Carasoles.
En 1863 se confecciona una escritura de arrendamiento del Molino del Marqués de Valle Ameno en beneficio de Raimundo Ramón Orozco, alcalde de Garrucha.
En 1875 y gracias a la llegada de la máquina de vapor, el molino se convierte en la fábrica de harinas “San Cristóbal”.
En 1950 y así consta en el Boletín Oficial, se lleva a cabo una reforma de electrificación.
Ese fue el relato histórico que realizó Trabalón, quien reconoció la labor de la anterior corporación, que adquirió el edificio y solicitó la subvención, lo que posibilitó a las actuales autoridades tramitar y finalizar la obra “que ahora hay que amueblar y convertir en un museo que se convierta en un atractivo turístico para el municipio”.
Esta última fase incluye una reforma de más de 1.000 metros cuadrados de superficie, con cuatro salas en la planta baja y cinco salas en la segunda planta.
La obra presentada hoy, es la segunda fase de una actuación completa, cuya primera fase fue desarrollada en el tejado a cargo de la Diputación provincial de Almería. La concesión de las ayudas procedentes del Plan de Recuperación Transformación y Resiliencia, implica que, una vez finalizada la rehabilitación, el edificio deberá destinarse a uso público durante al menos 20 años generando importantes ahorros en el uso de energía.
Al acto asistieron además numerosos vecinos de Zurgena.

