En el municipio de Purchena, donde están establecidos el Centro de Internamiento de Menores Infractores, La Casa y Los Cármenes, el censo electoral al que ha accedido La Comarca indica que hay al menos 75 empadronados, la gran mayoría trabajadores de estos organismos que controla la Asociación sin ánimo de lucro GINSO.

El número de empadronados en el Paraje Cuesta Blanca, en Rambla de Somontín y en Rambla de Almería, donde se encuentran estos edificios, llama la atención.

Éstas, según ha podido chequear la redacción, son personas que viven en municipios vecinos de la comarca del Almanzora y algunos en Baza (Granada) y alrededores, pero que sin embargo votan en esta pequeña localidad, donde en las dos últimas elecciones municipales votaron 1158 personas en 2011 y 1079 en 2015, o lo que es lo mismo un 85,84 y un 80,1 por ciento del padrón electoral respectivamente.

Según afirman desde el partido Popular de Purchena “hay más empadronados fuera de los Centros de Menores, lo que en nuestro municipio se traduce en más de un concejal”; lo dicen como si en cada elección su adversario político arrancara con más de 100 votos de ventaja. También llama la atención que en Purchena los votos por correo dupliquen en número a los de pueblos con tres o cuatro veces su población.

Esa denuncia la están estudiando los abogados del PP, ya que no descartan que pudiera existir una “intención manifiesta de controlar el voto”. “Cada vez que hay elecciones nos sorprende la cantidad de gente que aparece a votar y que no vive en Purchena”, asegura Isabel Sánchez Cruz, concejal Popular.

Detrás de todo ello, está presumiblemente lo que ex trabajadores de GINSO vienen denunciando, y es el creciente poder de esta Asociación para la Gestión de la Integración Social, sin fines de lucro, que se extiende desde el Centro de Menores Tierras de Oria donde su director Manuel Madrid –Don Manuel-, controla a través de uno de sus allegados, hasta la Secretaría General del PSOE. Fue justamente en Oria, donde hace un año, la militancia de Pedro Sánchez denunciaba a este medio la aparición de nuevos afiliados.

 

En Oria lo de los afiliados “fantasmas” no es nuevo

En Oria lo de los afiliados “fantasmas” no es nuevo, ya que es una práctica que se viene realizando desde hace más de 15 años cuando el Centro de Menores se instaló allí. Pero el cambio de gobierno municipal en 2011 (pasó a manos del PP por tan solo 13 votos), provocó la depuración del censo. Así nos lo confirma el alcalde de Oria Marcos Reche, quien asegura que en su pueblo, de unos 3000 habitantes, habían censadas más de cien personas que no vivían en la localidad y que solo aparecían para las elecciones. Ahora a quien se quiere empadronar, le pedimos que demuestre que realmente vive en el municipio”.

Tal ha sido y es el poder de Don Manuel, que el antiguo alcalde socialista José Pérez, trataba de impedir los empadronamientos, ya que “toda era gente controlada por Madrid, lo que al final ha terminado con la Secretaría General de Pérez”, coinciden fuentes socialistas de Oria.

No obstante ello, familiares directos de Pérez y del anterior alcalde socialista, trabajan en esta especie de paraíso laboral del socialismo comarcal.

 

Izquierda Unida quiere ver el convenio de la Junta de Andalucía con GINSO

Después de que publicáramos las declaraciones de la Coordinadora Provincial de IU en la provincia María Jesús Amate, y supiéramos que la formación solicitara la comparecencia del Consejero de Igualdad y Políticas Sociales y del Consejero de Justicia e Interior, y solicitara el convenio entre la Junta y GINSO, las reacciones se han dado en cadena.

Los sindicatos han preguntado y se han acercado al Centro de Oria (el secretario general del PSOE de Oria, a su vez es delegado sindical) y desde la dirección quieren saber quién o quiénes hablan con la prensa.

Eso es lo que nos trasladan nuestras fuentes quienes aseguran que están tratando de “poner todo en orden”.

“Los trabajadores tienen miedo” nos aseguran y pocos quieren hablar de las “extraordinarias facilidades con la que se accede a estudios universitarios”, previo pago evidentemente como ya publicáramos.

Otra de las fuentes consultadas nos asegura que le ofrecieron hacer una carrera, “pero los casi 30.000 euros que me costaba, me hicieron desistir”.