La noche del jueves se llevó a cabo en el Centro Cultural Fidela Campiña de Tíjola, el II Reto Ciclista, que este año unirá este municipio del Alto Almanzora y la localidad de Zarautz (Guipúzcoa) en menos de 75 horas.

La idea recoge el testigo de la primera edición de esta prueba que el año pasado permitió unir Tíjola con Santiago de Compostela motivados por un fin solidario; cada kilómetro recorrido por el dúo compuesto por José Ramón Marín y Francis González, se convierte en un euro que el Banco de Libros de Tíjola, organizador de la prueba, dona a la Fundación ACOES, organización que anualmente atiende a más de 10.000 niños en Honduras.

El éxito de la primera edición y el aporte de los vecinos, ha provocado nuevamente que el inquieto Eugenio García López -presidente del Banco de Libros- vuelva a lanzar este desafío solidario que moviliza a un importante sector de la población. A los kilómetros vendidos hasta el momento, se suma ahora una subvención que aporta el Ayuntamiento de Tíjola y cuya concesión fue entregada en mano por el alcalde del municipio Mario Padilla Maldonado.

Purchena, lugar de residencia de los ciclistas, es el otro municipio que colabora con este reto que cada vez convoca a más gente.

 

La presencia del Padre Patricio, fundador de ACOES

El acto de presentación de la prueba, contó con invitados de excepción; el padre Patricio, fundador de ACOES (Asociación Colaboración y Esfuerzo), y dos jóvenes hondureños actualmente becados en la universidad de Granada, Ronald y Samir, quienes gracias a la ayuda de este organismo han conseguido “oportunidades que de otra manera quizá no hubiéramos tenido”, aseguran en sus testimonios.

Ronald y Samir, actualmente están realizando estudios de posgrado, pero provienen de zonas marginales de Tegucigalpa; sin agua, sin luz y de comunas controladas por bandas juveniles conocidas como maras.

Su crudo testimonio emocionó al auditorio, conmovido por el paralelismo trazado entre dos mundos muy distintos; el de las necesidades básicas que le da valor a las cosas, y el de la opulencia, siempre insatisfecha.

“Fui a Honduras a tratar de ayudar hace 25 años, y allí me quedé”, aseguró el Padre Patricio, un cura español impulsor de este proyecto, nominado este año al premio Princesa de Asturias en el apartado Cooperación Internacional.

España es el país que más colabora con los más de 40 proyectos de ACOES y sus 700 voluntarios.

Como no podía ser de otra manera, desde el Banco de Libros se donó un cuadro con la imagen de Nuestra Señora del Socorro que presidirá una de las bibliotecas de la capital hondureña. La misma biblioteca que llevará el nombre de Tíjola.