
Se han identificado 19 explotaciones de ganado ovino-caprino dañadas, con un censo total de 2.863 cabezas.
El delegado territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Antonio Mena, ha realizado una visita a agricultores y ganaderos que han perdido pastos y cultivos en Bédar, Los Gallardos, Lubrín, Antas y Sorbas, a consecuencia del incendio que se declaró el pasado 9 de julio en el paraje de Almocáizar.
Antonio Mena ha destacado que, según la información disponible hasta la fecha, no se han constatado daños estructurales relevantes en las explotaciones ganaderas de la zona afectada, ni bajas de animales. No obstante, sí se han identificado afecciones en las infraestructuras vinculadas a dichas explotaciones; telecomunicaciones, abastecimiento de agua, caminos de acceso, así como en las superficies de pastos que servía de apoyo a varias especies principalmente ovino-caprino, ha indicado el delegado.
Explotaciones ganaderas
Según los datos del Registro de Explotaciones Ganaderas (REGA), en el ámbito territorial afectado se han identificado 19 explotaciones de ganado ovino-caprino, con un censo total de 2.863 cabezas. Por municipio, Los Gallardos con 10 explotaciones concentra el mayor número de explotaciones, seguido de Bédar con 8 y Antas con 1 explotación. En estas explotaciones no se han registrado bajas de animales, pero si se ha constatado, pérdida de superficie de pastos como consecuencia del incendio. Así como daños en infraestructuras como tuberías de abastecimiento de agua, etc.
El delegado ha indicado que por el momento no hay datos de afectación de explotaciones apícolas, ya que se está comprobándola ubicación exacta de los asentamientos de colmenas en el perímetro quemado. El incendio ha supuesto la pérdida de flora melífera y de la disponibilidad de emplazamientos aptos para la ubicación de colmenas durante un periodo prolongado de tiempo, lo que puede afectar a la actividad apícola de la zona más allá del daño material inmediato. “Además se han perdido 50 colmenas”, ha concretado el delegado.
Superficie afectada en explotaciones agrícolas y forestales
Analizando los datos del Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (SIGPAC) de las zonas principalmente afectadas por el incendio, sobre una superficie conjunta de 56.797 hectáreas que comprenden los cinco términos municipales analizados, el incendio ha afectado un total de 7.043 hectáreas de suelo agrícola, forestal y no agrícola, lo que representa para algún municipio más del 80% de su superficie afectada.
El incendio es, ante todo, un siniestro de pastos, prácticamente 8 de cada 10 hectáreas quemadas corresponden a superficie de pastizal, lo que es coherente con el carácter forestal-ganadero de la zona (Sierra de Bédar y Filabres) y explica el impacto ya señalado en la actividad ganadera extensiva de la comarca, más allá de que no se hayan registrado bajas de animales. Los cultivos leñosos de mayor valor económico olivar, cítricos, frutales, frutos secos, suman unas 700 ha de la superficie afectada.
Análisis por municipio
Bédar, con una superficie afectada de 3.856 hectáreas concentra el impacto más severo con diferencia, el 84% de todo su término municipal ha quedado afectado, con categorías como el uso forestal (98%) o los pastos (85%) prácticamente arrasadas en su totalidad.
En el municipio de Los Gallardos, han sido 1.170 hectáreas las afectadas con una afectación intermedia-alta (33%), concentrada sobre todo en pastos (53% de su superficie de pastos) y, en menor medida, en tierras de cultivo de vega (9%), donde probablemente la presencia de regadío e infraestructura agrícola actuó como cortafuegos parcial.
Otro de los municipios que ha sufrido las consecuencias del fuego ha sido Lubrín, donde el fuego ha arrasado unas 1.772 hectáreas que registran un 13% de afectación, con los pastos como categoría dominante.