
Las fuerzas del orden tuvieron que intervenir ante la actitud exaltada de algunas personas.
Una noche que pasó de la celebración al desmadre en casos muy puntuales, provocó la noche del domingo la intervención de las fuerzas de seguridad en Olula del Río, que se vio obligada a intensificar el control vehicular.
Las quejas de numerosos vecinos que solicitaron la intervención de los agentes de seguridad se produjo debido al descontrol de los más sobreexcitados, lo que provocó que se procediera a sancionar a aquellos que cometieron actos incívicos.
Conducción negligente y temeraria, aparcamientos en entradas de garajes privados o zonas prohibidas, vehículos sin la documentación en regla y rotura del mobiliario urbano fueron algunas de las faltas o delitos cometidos por los exaltados que ahora deberán hacer frente a las correspondientes sanciones administrativas.