Exigen al Gobierno de España que fije para el agua desalada un precio no superior a los 30 céntimos.

La Mesa del Agua de Almería ha hecho balance del año hidrológico 2020/21 que acaba de finalizar mostrando su “máxima preocupación” ante unos problemas “que vienen ocurriendo desde hace ya demasiados años” que “en muchos casos aún no se han solucionado” y que “ponen en peligro la continuidad del regadío en la provincia y que supondría una caída brutal de la economía de toda la provincia”, según ha explicado el portavoz del colectivo, José Antonio Fernández Maldonado.

Por todo ello, alertan de que el nuevo año hidrológico 2021/22 que acaba de comenzar y que se prolongará hasta el próximo 30 de septiembre del año que viene, viene cargado de “incertidumbre y amenazas que pueden dañar muy seriamente a un pilar económico para la provincia tan importante como es el de los regantes”. La Mesa del Agua de Almería ya propuso hace tiempo un modelo de riego basado en la mezcla de aguas de diferente procedencia, con el objetivo prioritario de reducir al máximo las extracciones de los acuíferos subterráneos. Por este motivo, las necesidades hídricas en el horizonte 2030 son mucho mayores que el déficit hídrico actual, y se estiman en los 200 hectómetros cúbicos anuales ya que son estimaciones basadas en nuevos recursos hídricos que sustituirán progresivamente el papel tan importante que han venido desempeñando las aguas subterráneas en las principales zonas de producción de Almería. Y también alertan de la calidad del agua en diferentes zonas. Es decir, no hablamos solo de la cantidad, sino también de la necesidad de contar con agua de calidad.

Por eso, alertan de “el riesgo de la supresión total de los trasvases que llegan al Almanzora y el Levante de la provincia, a la falta de conducciones que puedan distribuirse por el Campo de Níjar o la dificultad que se está encontrando en diferentes cuestiones que afectan a la Comarca del Poniente, sin olvidar los serios problemas de abastecimiento que acabamos de vivir en la zona del Bajo Andarax”.

La Mesa del Agua de Almería vuelve a reclamar que el Gobierno de España establezca con carácter de urgencia un precio máximo de 30 céntimos para el agua desalada con destino a riego, tal y como recoge la disposición adicional cuarta de la Ley 1/2018 de 6 de marzo. Dicha disposición adicional, en vigor desde el 7 de marzo de 2018, recoge textualmente que “el Gobierno habilitará los mecanismos de subvención necesarios a fin de que el precio del agua desalada para riego no exceda los 0,30 euros por metro cúbico”.

Éxitos en el ultimo año hidrológico

Desde la Mesa del Agua también se ha destacado que “algunas de nuestras reivindicaciones ya han sido atendidas por parte de las administraciones competentes en la materia” y por ello han querido mostrar su “agradecimiento” por poner fin a unas demandas que eran y son “muy necesarias para la continuidad del regadío”. Han puesto como ejemplo la aprobación en la Comarca del Poniente de la ampliación de 10 hm3 de la desaladora de Balerma donde ya se está licitando el proyecto, por lo que se quiere agradecer la disposición mostrada por el Gobierno de España a través de Acuamed y su representante en Almería, Javier Alcántara. Los avances conseguidos en el Plan de Recuperación del Acuífero del Poniente almeriense. Además, se ha conseguido por parte de la Dirección General del Agua de la Junta de Andalucía que la Junta Central de Usuarios del Poniente se pueda convertir, con atribuciones contempladas en la Ley de Agua de Andalucía como una ‘CUMA’ (Comunidad de Usuarios de Masa de Agua Subterráneas), siendo la primera de estas características en Andalucía, según el Articulo 54 de la Ley de Aguas de Andalucía. Por eso, se ha querido agradecer desde la JCUAPA el trabajo de la delegada territorial de la Junta en la provincia, Arancha Martín Moya, así como al director general de Planificación de los Recursos Hídricos, Fernando Delgado, al subdirector Jorge Robles, y a los funcionarios Jesús Casado y Carlos López.

Del mismo modo, otro de los logros alcanzados por la Mesa del Agua es la firma del Convenio rubricado entre la CGUAL y el Ayuntamiento de Almería para la obtención de agua desalada de la planta situada en la capital de la provincia y que ha sido indispensable para que los cultivos de esta zona “no murieran” debido a la falta de agua.