La justicia intenta esclarecer los hechos ocurridos el pasado 14 de agosto que acabaron con la vida de G.B.P.

La titular del Juzgado de primera Instancia e Instrucción Nº1 de Huércal Overa, ya ha puesto fecha para que los dos principales sospechosos del crimen de Gaspar Benítez Parra se sienten en el banquillo de los acusados.

El 1, 8 y 22 de octubre, los dos detenidos -la ex pareja de Gaspar (B.N.A.A.) y un amigo de ella, D.V.G., (a quien la mujer le habría encargado dar un susto a su pareja con la que se encontraba en proceso de separación)-, y personas próximas al entorno familiar deberán prestar declaración con el objetivo de aclarar los hechos que acabaron con este vecino muerto, cuyo cuerpo fue hallado en un cortijo de propiedad familiar después de haber sido apuñalado, según certificó la autopsia llevada a cabo.

De lo actuado en la causa, se desprende que la detenida de 67 años de edad y de origen colombiano, habría encargado a su amigo D.V.G., también colombiano, matar a su marido, hecho que sucedió el pasado 14 de agosto entre las 13,30 y las 14,45 horas.

Gaspar se encontraba en un cortijo de su propiedad sito en la Rambla Los Cabecicos de Huércal Overa, según consta en la causa, «donde se personó D.V.G. y le clavó repetidamente un cuchillo a Gaspar por todo el cuerpo, causándole 14 heridas en el pecho, una herida en el muslo derecho, heridas defensivas en el antebrazo izquierdo, mano derecha, heridas en la espalda, la cabeza y el cuello».

Días después de los hechos, la mujer se presentó en el cuartel de la Guardia Civil acompañada de su abogado, donde confesó ser la instigadora del crimen, aunque habría declarado que «quería darle un susto» a su pareja, un hombre de 65 años de edad que se había jubilado en el pasado mes de enero.