El acusado ha mostrado su conformidad con la pena propuesta por la Fiscalía.

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Almería ha condenado a un año y medio de prisión por un delito de atentado, al hombre acusado de propinar un puñetazo al alcalde de Albox, que ha reconocido que agredió al primer edil albojense, Francisco Torrecillas, según informa la agencia EFE.

El acusado ha mostrado su conformidad con la pena propuesta por la Fiscalía después de que el fiscal rebajase su solicitud inicial de dos años y nueve meses por este delito, si bien el Ministerio Público ha mantenido su relato de hechos y el resto de peticiones.

De esta forma, también le ha sido impuesta por el delito de atentado una orden de alejamiento que le impide aproximarse a menos de 300 metros y comunicarse por cualquier medio con Torrecillas durante cuatro años.
También deberá abonar una multa por este delito y una segunda por un delito de lesiones leves, por el que se le impone otra orden de alejamiento de 200 metros durante seis meses.

Finalmente, no abonará la indemnización de 210 euros reclamada en concepto de responsabilidad civil, al renunciar a la misma el agredido en nombre de “la paz social” y por haber “asumido” su culpa el acusado, según ha indicado el letrado del alcalde.
Tras esto, la magistrada Társila Martínez ha dictado sentencia “in voce” en la propia sala y ha declarado la firmeza de la misma, tras lo que ha manifestado que espera que “la cordialidad en Albox continúe” y no se vuelvan a producir “sucesos de este tipo”.

La calificación del fiscal señala que los hechos tuvieron lugar sobre las 17:45 horas del 18 de abril de 2018, en la avenida América de Albox.
El regidor se encontraba allí junto a uno edil de su equipo de gobierno, un notario y agentes de la Policía Local para recopilar una «serie de documentación» que se encontraba en una caseta.

Según el fiscal, el acusado aprovechó entonces para, «sin mediar palabra», propinar un puñetazo en la nariz, con «conocimiento» de que en ese momento ejercía sus funciones como alcalde y con «ánimo de atentar contra su integridad física».

La agresión provocó que al regidor se le cayesen las gafas, que se rompieron por el golpe, y que la víctima sufriese lesiones de carácter leve que precisaron de seis días de curación.