
La investigación apunta a que la agresión sexual había sido planificada con anterioridad y tendría un supuesto trasfondo sentimental.
La Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Purchena ha acordado la puesta en libertad provisional de una tercera persona investigada en la causa por el secuestro y la agresión sexual sufridos el 11 de julio de 2025 por una vecina de Macael. La víctima habría sido introducida por la fuerza en un vehículo para trasladarla hasta Albox, donde fue vejada y agredida antes de ser abandonada en un descampado.
La investigada, identificada con las iniciales C.S.M., fue detenida por la Guardia Civil, pasó una noche en los calabozos y quedó en libertad el pasado 1 de julio sin llegar a prestar declaración ante la jueza instructora.
La magistrada suspendió la comparecencia después de comprobar que el juzgado no había notificado la citación a la representación de la acusación particular, que tenía derecho a estar presente durante el interrogatorio, según han confirmado fuentes judiciales.
El órgano judicial ha fijado una nueva declaración para el próximo 21 de octubre. C.S.M. figura por el momento como presunta cómplice por la colaboración que supuestamente prestó durante los hechos y está investigada por posibles delitos de agresión sexual, detención ilegal y lesiones.
La incorporación de C.S.M. ha ampliado una causa que ya se dirigía contra D.C.C., señalada como supuesta autora intelectual de los hechos, y A.B., a quien se atribuye la ejecución material de la agresión sexual.
D.C.C. fue detenida inicialmente en julio de 2025, aunque la Guardia Civil la puso en libertad sin que compareciera ante la autoridad judicial debido a su avanzado estado de embarazo.
La mujer prestó declaración en septiembre ante el juzgado de Purchena, que acordó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza por presuntos delitos de agresión sexual, detención ilegal, lesiones y otros cuatro delitos, entre ellos uno contra la integridad moral, aunque posteriormente quedó en libertad provisional.
Por su parte, A.B. ingresó en prisión provisional, comunicada y sin fianza después de que fuera detenido a comienzos de febrero de 2026, tras haber permanecido varios meses en paradero desconocido.
El investigado, que se negó a declarar ante la jueza, está investigado por posibles delitos de amenazas, agresión sexual y detención ilegal. La instructora tuvo en cuenta la gravedad de los hechos, la protección de la víctima y su identificación por varios testigos para acordar la medida cautelar.
SECUESTRO BAJO LA AMENAZA DE UN ARMA BLANCA
La investigación apunta a que la agresión sexual había sido planificada con anterioridad y tendría un supuesto trasfondo sentimental. D.C.C. habría contado con la participación de A.B. para ejecutar un plan dirigido a vejar y agredir sexualmente a la víctima.
Según los indicios recabados durante la instrucción, D.C.C. y A.B. habrían introducido a la víctima por la fuerza en un vehículo de alta gama mientras le mostraban un arma blanca.
La víctima habría sido trasladada hasta una vivienda, donde D.C.C. le habría rapado el cabello y tomado varias fotografías antes de que la condujeran hasta un garaje en el que sufrió la agresión sexual.
Después, los investigados le habrían cubierto la cabeza y la habrían trasladado hasta un descampado de Albox, donde fue abandonada tras recibir amenazas contra ella y sus familiares para impedir que denunciara lo sucedido.
Los investigadores cuentan además con imágenes que situarían a D.C.C. en el vehículo empleado para el secuestro y con las declaraciones de testigos que afirmaron haberla visto junto a A.B. en el coche.
El caso provocó una fuerte conmoción en Macael, donde cientos de vecinos participaron a finales de julio de 2025 en una concentración para reclamar «justicia sin dilaciones» para la víctima y más medios para localizar al supuesto autor material, que entonces permanecía en paradero desconocido.