La pareja de denunciados junto al anciano al que cuidaban.

La denuncia ha sido interpuesta en el destacamento de la Guardia Civil de Olula del Río por el hijo de la víctima y hace referencia a la desaparición de dinero y joyas de la casa de su padre, según él mismo relata ante los micrófonos de La Comarca Noticias. 

Antonio, el hijo Blas, de este anciano de 89 años, reside en la ciudad de Sevilla y es el único familiar directo de la persona damnificada. “Mi padre está bien, vive solo, pero necesita alguien que le ayude. En el mes de julio contratamos a esta pareja de cuidadores a los que les cedimos de manera gratuita una casa ubicada a unos 200 metros de la casa de mi padre y un sueldo de 1200 euros al mes”.

“Poco a poco se fueron ganando nuestra confianza”, continúa Antonio, quien asegura que “mi padre sabía tener en un sobre dinero en efectivo, hasta 1.000 euros algunas veces, pero nunca menos de 500. A los 15 días ya no le quedaba nada, a pesar que yo le daba dinero aparte a su cuidadora para que realizara la compra diaria, concretamente para comprar el pan y la fruta a un vendedor ambulante”.

El pasado 18 de noviembre, Antonio se presentó en Urrácal y echó en falta el dinero y diversas joyas de su madre fallecida que se encontraban en un maletín, en total, siempre según su relato, junto a un préstamo no devuelto, la suma asciende a unos 12.000 euros. “Hablé con la cuidadora y cuando le dije que faltaban las joyas, me colgó el teléfono. Nunca más he podido comunicarme con ellos”, dice.

La Guardia Civil ya tiene registrada la denuncia y la pareja de 42 y 51 años respectivamente, de nacionalidad argentina, se encuentran en paradero desconocido. Las sospechas apuntan que podrían estar en Portugal o en su país de origen.