El Santuario Diocesano del Saliente, que comenzó el pasado 30 de agosto los cultos a Nuestra Señora de los Desamparados del Buen Retiro del Saliente Coronada, acoge mañana su día grande

Una tradición tricentenaria  

Desde 1716 la fecha del ocho de septiembre, en que la Iglesia Católica celebra el nacimiento de Nuestra Señora, constituye una cita grabada a fuego en el alma de los albojenses y sus vecinos. Gentes de nuestra provincia, así como granadinos, murcianos y alicantinos; se citan en la cima del monte Roel para venerar a la pequeña imagen de la Virgen del Saliente. En estos días de septiembre, en que ya empieza la recolección de los millares de almendros que lo rodean, el Santuario Diocesano del Saliente es la meta de innumerables peregrinos. Así ha sido durante tres centurias, salvo los cuatro años de obligado paréntesis por la Persecución Religiosa del siglo XX en España. En este año de pandemia, que ya obligó a suspender la visita de la sagrada imagen a Albox, tendrá que vivirse de un modo distinto. 

Un Novenario preparatorio 

Desde el día treinta de agosto las Iglesias Parroquiales de Santa María y de la Concepción han acogido el tradicional Novenario, en el que los feligreses se preparan espiritualmente para esta gloriosa cita con su calendario religioso. Los rezos son los escritos en 1930 por el Beato Bartolomé Caparrós García, llenos del lirismo de la época y que no olvidan pedir a la Pequeñica que sea benigna para con esta tierra tan acostumbrada a la sequía. Este año, a pesar de los primorosos altares efímeros a honor de la Patrona, los cultos no han logrado desprenderse del luto aún presente por la reciente muerte del párroco de Santa María: don Rafael Zurita Jiménez. Por tanto ha sido el Rector del Santuario, don Antonio Jesús María Saldaña Martínez, el que ha ocupado cada tarde la sagrada cátedra para ir desgranando las creencias de la Iglesia acerca del destino último del hombre.  

Un cartel novedoso de Víctor González Felices 

El reconocido cartelista almeriense don Víctor González Felices, autor de memorables carteles cofrades en Almería y Sevilla, ha confeccionado el de este año. Consciente de la importancia histórica que recaía sobre su genialidad, ha creado una contemporánea composición digital llena de simbolismo. Como explica el mismo autor: “He querido centrar o enmarcar a la imagen de la Virgen en su templete procesional, rodeado de la Sierra de las Estancias, su característica vegetación con la silueta del almendro y la multitud que suele acompañar a la Pequeñica cada ocho de septiembre en su recorrido por la explanada del Monte Roel. Se puede apreciar como algunos peregrinos alzan sus aplausos al cielo en homenaje a las víctimas de la pandemia que azota nuestros días y en agradecimiento a todos aquellos que trabajan por el bienestar de la sociedad; contextualizado así las circunstancias en las que este año se celebrarán los cultos en honor a la Patrona de Albox. Todo ello, en las tonalidades azules típicas de esta advocación mariana con las que espero que se sientan identificados los devotos de la Pequeñica y hagan suyo el cartel de este año tan especial”.  

El Santuario, como todos los años, ha inundado Albox de ejemplares de este cartel. Sin embargo, este difícil año no se han enviado a las otras comarcas del entorno y se ha optado por la difusión digital a través de los medios de comunicación del propio Santuario Diocesano del Saliente.  

Un Santuario con aforo limitado y con más Misas 

El Santuario Diocesano del Saliente, abierto desde el pasado trece de mayo, continúa bajo estrictas medidas de seguridad sanitaria y con un aforo limitado. Con todo, salvo los lunes y los martes que permanece cerrado, continúa acogiendo cada día un incesante río de peregrinos. La mayoría coinciden en sus súplicas, como refería una peregrina llegada de la ciudad alicantina de Ibi: “Vengo a darle las gracias a la Virgen porque me ha librado de dos cosas, tanto de esta enfermedad como de la tristeza durante el confinamiento. Quiero que nos de esperanza, porque aún nos queda mucho camino que recorrer”.  

Ante la inminente solemnidad de la Pequeñica, que congrega a tantos miles de peregrinos durante el día ocho y en las semanas sucesivas, se ha diseñado un ambicioso y creativo plan de acogida. Así lo explica el Rector del mismo, don Antonio Jesús María Saldaña Martínez: “Llevamos meses trabajando ante el reto de las fiestas, pues este año el Santuario solo cuenta exclusivamente con sus propios medios y personal para acoger con la máxima seguridad posible a un incierto número de peregrinos. Ante la necesaria reducción del aforo hemos optado por prolongar los días en los que se celebra la Santa Misa en el Santuario, prácticamente casi dos semanas ininterrumpidamente, con el esfuerzo de limpieza y personal de acogida que ello conlleva. Además hemos contactado con los párrocos limítrofes para que acudan en días distintos y regulen la afluencia de peregrinos de sus pueblos”.  

El Rector, además, reconoce el sacrificio realizado desde el Santuario: “Es un esfuerzo titánico para nosotros, máxime cuando los meses del confinamiento han supuesto una merma considerable de los ingresos. Gracias a Dios, la Pequeñica cuenta con unos voluntarios generosos y comprometidos que están dejando lo mejor de sí mismos para que nadie se quede sin el consuelo de rezar a la Virgen en estos días. Creo que los peregrinos, y Albox en particular, tienen una deuda enorme con este maravilloso grupo de hombres y mujeres. Solo a ellos, y a nadie más, les corresponden que este año complicado el Saliente no esté con las puertas cerradas. Es un verdadero logro de la devoción popular y de la vinculación con nuestra Madre y Patrona. En mi opinión, asistimos a una página de oro en la secular historia de este Santuario”.  

La Pequeñica saldrá al balcón del Santuario 

El momento más solemne del día ocho la Misa Mayor, a la que ya han confirmado su asistencia autoridades autonómicas, provinciales y municipales. Este año, para paliar la desilusión de los peregrinos por no poder acceder al camarín, se ha levantado un impresionante altar efímero en el que se podrá contemplar la sagrada imagen de la Pequeñica sin ningún tipo de cristal. Se tratará de una exhibición extraordinaria, pues tan solo permanece al aire libre durante unas horas durante la solemnidad de la Purísima cada diciembre. Cantará el Coro Parroquial de la Concepción, dirigido por el maestro don José Masegosa.  

La Misa será presidida por don Javier Ocaña Gámiz, Rector del Seminario Conciliar de san Indalecio de Almería, que hace la siguiente confidencia: “Lo considero una gran responsabilidad, por la importancia que tiene el Santuario como referente de fervor mariano en nuestra Diócesis de Almería. Y sobre todo porque se trata de una ocasión privilegiada de proclamar por medio de la predicación las grandezas de la Santísima Virgen María ante tantas personas que acudirán a venerar su sagrada imagen llenas de fervor y amor filial”.  

El momento álgido llegará justo después, cuando la sagrada imagen sea exhibida al mediodía en el balcón de la fachada principal del Santuario Diocesano. Ante la suspensión de la procesión de alabanzas y la Salve del Saliente que se entona mientras se orienta la imagen de la Pequeñica al hermoso horizonte que concluye en el Mediterráneo, la oración se dirigirá desde la balconada proyectada por el canónigo don Bartolomé Marín hace más de medio siglo. Don Francisco José Castillo Caparrós, director de comunicación del Santuario, nos dice: “Será el momento más emocionante y esperado de todos estos días. La imagen de la Virgen, tal y como estábamos nosotros hace unos meses, se encuentra confinada por esta pandemia que no acaba de irse. Por eso, a semejanza de cuando sus hijos se asomaban cada tarde al balcón para infundirse ánimos y homenajear a las buenas personas que nos ayudaban a luchar contra la enfermedad, saldrá al balcón para comunicarnos su amor y esperanza. Ahora, más que nunca, será la Madre de todos los Desamparados”.  

Cuando la sagrada imagen se encuentre en el balcón, a la vista de todos los peregrinos desde la explanada, se recitará la plegaria que el Papa Francisco ha compuesto para pedir a Nuestra Señora el fin de la pandemia. La encargada de dar voz a esta oración, en nombre de todos los que han sufrido por el coronavirus, será la albojense doña Remedios Sánchez García. Esta prestigiosa profesora de la Universidad de Granada ha sufrido en carne propia el horror de esta enfermedad, que se llevó a su madre. En unas sentidas declaraciones compartió cómo está viviendo este cometido: “con responsabilidad ante el honor que se me hace en un momento en que, como decía, Miguel Hernández, estoy para penas solamente, intentando por mi madre, seguir adelante igual que las cuarenta y cuatro mil familias que han perdido un ser querido sólo en España”. Investigadora internacional y muy dinámica en la vida poética nacional, hace acopio de sus creencias católicas para afirmar: “En estos momentos de profundo dolor y desconcierto, cuando todo se ha vuelto del revés y el mundo se me cayó encima, lo único que me reconforta: que Nuestra Señora de los Desamparados (y desamparados son todos los que se nos fueron o han estado enfermos por causa de la pandemia atroz) los acoja en su seno y vean la Luz de Dios. En mi caso concreto mi madre siempre llevaba esa medalla, estampas que regalaba a familiares y amigos, estaba rodeada por la imagen de Nuestra Señora permanentemente y rezaba mucho, por todos. Por eso en estos meses de soledad y desesperación sólo he logrado consolarme pensando que quienes tanto han sufrido por esta enfermedad terrible gozan ahora del privilegio de estar cerca de la Virgen, de contemplar su rostro inmaculado. Yo confío en la divina misericordia y creo que mi madre será una de esas personas, porque su vida ha sido un perpetuo caminar, a veces con grandes dificultades, pero siempre amparándose en Nuestra Señora y sin perder la fe y la confianza en Ella”.  

Imparable fervor en tiempos de pandemia  

Como se puede comprobar, más allá de sus tradiciones, la pandemia tamiza las motivaciones de los numerosos peregrinos al Santuario Diocesano del Saliente y los devuelve a sus orígenes en esta época de incertidumbre que vivimos. De una manera o de otra, pero siempre concentrando lo mejor del ser humano, el Saliente vivirá mañana una jornada distinta pero tan emotiva como en los últimos tres siglos.