
Después de más de un año y medio de pandemia, de miles de muertos y de cientos de contagiados a diario, al parecer hay cierta parte de la población que no atiende a las razones y métodos sugeridos por las autoridades sanitarias que tienen como objetivo contener la pandemia
Ya no se trata solo de aquellos que no se quieren vacunar, exponiendo su vida, sino que hay gente a la que no parece importarle lo colectivo y sus consecuencias en cuanto a salud y economía se refiere.
Los contagios no cesan y eso, como es de público conocimiento, altera el normal funcionamiento de nuestras vidas.
Es el caso de Olula del Río, donde esta semana estaban citadas 358 personas para que voluntariamente se sometieran a un cribado masivo (otro) para así poder detectar a aquellos vecinos que puedan seguir contribuyendo con la cadena de contagios.
Los datos hablan por sí solos; de esas 358 personas citadas vía SMS, se presentaron solo 27. De manera voluntaria se hicieron el hisopado otros 41 vecinos, en total 68 pruebas de 358 posibles o lo que es lo mismo, un 18,99 %. La buena noticia es que de los test realizados, todos han resultado negativo.
La mala noticia, es que no solo se malgastan recursos públicos sino que con esta falta de compromiso, se va a hacer cada vez más difícil poder parar los contagios.