A veces en política como en el fútbol, hay que tener la virtud de saber cuándo parar la pelota, otear el horizonte y volver a empezar. También hay que saber irse. En ambos casos, ya puestos a tirar de tópicos, ganar no siempre es quedar primeros.

En el municipio de Albox, hace rato que el partido se ha enloquecido y el campo está embarrado, pero como está demostrado, el descontrol radica, primero, en una desastrosa gestión pública y enriquecimiento de algunos, y luego, en la huida hacia adelante de esos mismos dirigentes, hoy en la mira de la justicia, que se niegan a marcharse.

Hoy, alguno de ellos, amparado en el anonimato, dispara detrás de un nombre ficticio para acusar a sus (ex) compañeros de estar solo por el sueldo, de vagos e incompetentes, los que sin la nómina, no durarían en su cargo ni tan solo un minuto. Yo coincido en parte con esa lamentable descripción pero con una salvedad; el mismo que les dispara a matar, es el que les puso el sueldito y les manipuló a punto tal de hacerles abandonar el partido en una de las actitudes más sectarias que haya conocido la política local.

También debo decir que nadie, absolutamente nadie más que el PSOE de Albox, (amparado por la dirección provincial), es responsable de esta inédita situación que se ha cobrado la vida política de tres alcaldes en tres años, pérdida de la mayoría absoluta -por más que la quieran dibujar de otra manera-, y solo un concejal socialista en el equipo de gobierno, de nueve que ostentaban, porque a alguien se le ocurrió la brillante idea de darse de baja del partido para dar una cobertura, que no fue tal, al alcalde inhabilitado, Rogelio Mena Segura, hoy casi un apestado en toda la provincia con el que nadie quiere salir en la foto.

El acto de colocación de la primera piedra del nuevo geriátrico, agudizó el enfrentamiento que ya había comenzado con el ataque al Secretario General de las Juventudes Socialistas de Albox, a quien acusaron de “misógino”, con el ánimo de buscar algo del protagonismo perdido.

“Te vas a cargar el partido como ya lo hiciste antes”, cuentan que le recriminó momentos después uno de sus fieles seguidores, actualmente concejal y con diligencias abiertas en el juzgado de Huércal Overa que presumiblemente terminarán en una imputación. El concejal en cuestión es Francisco Pérez Conchillo, suegro de uno de los dueños de la empresa Alcaina, mercantil que fue creada tres meses después de que se le otorgara el primer proyecto de 400.000 euros, como lo ha determinado el juez Ruiz Rico quien además ya ha comprobado el desvío de 1,5 millones de euros y tiene a tres imputados listos para sentencia(un ex alcalde, un ex funcionario y el hermano del yerno de Pérez Conchillo). El hábil concejal eterno ha pasado de ser hombre de confianza de Rogelio Mena a confesor de Francisco Torrecillas, quien amenaza con salir a cazar al ex sindicalista.

Si el actual alcalde que sostiene este PSOE presume de no tener imputados en su equipo de gobierno, es probable que ahí tenga uno, mientras se espera lo que le deparará el destino, toda vez que también la justicia ha dado curso a las denuncias por pérdidas de documentación en el ayuntamiento de Albox, documentos que anunciaban la no adscripción del ex alcalde de Alianza Popular después de que CILUS anunciara su desafección que no querían llevar a Pleno.

Hasta ahí, y esto es información y no opinión, los hechos a día de hoy, aunque judicialmente está más movido, porque también la justicia ha abierto diligencias a cuenta de los contratos de 11 allegados o familiares del PSOE, realizados saltándose todas las normas de la administración y donde la justicia ha visto indicios de los delitos de prevaricación y malversación de fondos públicos. Dos secretarios, un ex funcionario y un ex alcalde (estos últimos imputados en el Caso Rambla) deberán responder ante la justicia, y también se espera su imputación de un momento a otro; todo un cuadro en este gobierno que intenta acabar la legislatura cruzando por un campo minado.

Y aun queda saber lo que sucederá con Rogelio Mena, quien jura a quien le quiera escuchar que va a volver; eso, siempre y cuando logre eludir a la justicia que además de haberle inhabilitado, le tiene imputado por los 184 viajes a Madrid y Sevilla, gin tonics y chuletones incluidos a cuenta de los vecinos.

Mena no quiere terminar de irse y eso le trae de cabeza a algunos en el PSOE local. El alcalde, Francisco Torrecillas, asegura que ha llamado a la Secretaria de Política Municipal de la formación, Adela Segura, para que ponga orden interno (nadie del PSOE almeriense estuvo en el acto de colocación de la primera piedra del nuevo geriátrico, ni siquiera el Delegado del área). Lo mismo hace con el PP, cuando envía mensajitos a dirigentes provinciales, toda vez que no le gusta la actuación del Popular Juan Pedro Pérez Quiles.

A pesar de los años, el ex director de instituto, sigue sin enterarse cómo funciona la política, y a veces debería también parar la pelota, en este gran patio de colegio en el que está convirtiendo el municipio. Torrecillas también presume de tener documentación que compromete a Mena por unos presuntos trabajos de movimientos de tierra; si eso es cierto, debería ponerla a disposición de la justicia, porque no denunciar un delito a sabiendas que se ha cometido, es también un delito. El regidor albojense deja caer a los periodistas, que el ex alcalde condenado, no deja de meter la nariz en Albox, a pesar de estar de baja en su trabajo. Si todo lo que dice es cierto, debería hacer lo que corresponde; si es que puede o le dejan.

Torrecillas se queja de que alguien le ha colgado el Sambenito de ser “de derechas” y está molesto porque una concejala de las “suyas”, opera a favor de Rogelio Mena, pero necesita de su apoyo para mantenerse en el poder.

El contexto de esta complicada realidad política y judicial, es peor. A falta de saber cómo continuará el juicio del Centro Deportivo Agua y Salud, las presuntas estafas a unas financieras valencianas, o el pago de nóminas a los concejales no adscritos, solo por poner algunos ejemplos, Albox sigue rehén de un alcalde ocurrente con aliados que se están matando entre ellos. Porque si algo faltaba en este reality show, es el travestismo de Mena convertido en Sanchista de la primera hora. Recordemos que el sindicalista fue Secretario de Ideas de Susana Díaz.

Pero aquí nadie quiere parar la pelota. Todos le quieren reventar la cabeza al de enfrente, pero sobre todo al de al lado. Para ello, ni siquiera se ponen colorados cuando periodistas fantasmas escriben crónicas sobre una realidad que dicen conocer. El mundo ha cambiado, y no todos están preparados para que suceda, aunque ya sucedió. Ya lo dijo el alcalde dimitido (y muy comprometido) José García Navarro; “en política hay que saber irse, pero los dinosaurios no quieren irse”. Hablaba de la vieja guardia del PSOE y, aunque ya estaba pringado, llevaba toda la razón del mundo.