Este pasado 9 de junio se llevó a cabo en el municipio de Macael, un sentido homenaje al párroco Don Manuel Rubira Sola. El pueblo recibió sus restos en el Monumento al Cantero donde le dedicaron unas palabras a una de las personas que más han marcado en la historia de Macael, uno de los más firmes precursores de la gran devoción que actualmente siente el municipio por su patrona, la Virgen del Rosario.

Tras el acto en el Monumento al Cantero, todas las personas asistentes acompañaron el cortejo hasta el templo parroquial donde se celebró una Santa Misa y se inhumaron sus restos mortales, cumpliendo de esta forma con la última voluntad de Rubira Sola. En palabras del actual párroco de Macael, Óscar Trujillo “fue un buen pastor entregado a su pueblo, un trabajador incansable e instrumento de paz en los momentos más difíciles”.

Don Manuel Rubira Sola estuvo dedicado cincuenta años al pueblo de Macael. Durante la Guerra Civil, se vio obligado a esconderse en el pueblo de Laroya y fue duramente hostigado, luchando además para ayudar a todos los vecinos de Macael ante las desdichas de la guerra.

Entre sus actos más destacados, además del gran cariño que manifestaba a su pueblo, fue la reconstrucción de la cúpula de la Iglesia de Laroya. También reconstruyó la Iglesia de Macael y su casa parroquial a base de trabajo voluntario y de los vecinos y feligreses.

Durante los años que estuvo en Macael vivió plenamente entregado a su pueblo. Abrió una academia en la Torre de la Iglesia para impartir clases a los niños, e inculcó la gran pasión por la Virgen del Rosario.

La última voluntad de Don Manuel Rubira Sola fue ser inhumado a los pies de la Virgen en la Parroquia de Macael. Más de treinta años después de su muerte, el pueblo municipio cumple su última voluntad, y descansará para siempre en su templo.

El pasado miércoles 7 de junio se inauguró en el Ayuntamiento de Macael una exposición fotográfica donde se puede conocer detalladamente su vida, y a la que han acudido ya numerosos vecinos para recordar a esta figura tan importante.

Biografía de Don Manuel Rubira Sola

Manuel Rubira Sola nació el 9 de enero de 1903 en el municipio almeriense de Velefique. Sus primeros estudios y preparación para ingresar en el Seminario los realizó junto con Don Ramón Gómez García, párroco de su tierra natal.

El 2 de octubre de 1914 ingresó en el Seminario, un día después del fallecimiento de su padre, Pedro Rubira Fernández. Abandonó el Seminario para ayudar a su familia con su trabajo. Fue ordenado sacerdote por el Obispo de Almería Fray Bernardo Martínez Noval en la Catedral el 26 de mayo de 1927, celebrando su primera misa en Blanes, Gerona.

Llegó a Macael al terminar la Guerra Civil para ayudar al Párroco Blas Cortés Ramírez,, que se encontraba anciano y enfermo, y que murió en Fines el 1 de junio de 1943, quedándose Rubira Sola como párroco de Macael.

En 1941 se hizo cargo de los servicios de Purchena y Laroya a los que tardaba 3 horas de ida y 3 de vuelta por montaña.

Falleció en la Cruz Roja de Almería el 7 de mayo de 1989. Ahora, 28 años después, el pueblo de Macael va a cumplir con su última voluntad.